SOÑAR ES GRATIS

SOÑAR ES GRATIS

Tumbada en el suelo, entre las flores y el césped, con el susurro melódico y arrítmico del río por detrás de ella, estaba observando las hormigas y las mariquitas, las mariposas y las libélulas.

Jugaba a soplar los dientes de león pidiendo deseos, imaginaba su vida y cómo sería si esos deseos se cumplieran.

“Soñar era gratis” le decía su abuelo cuando era niña, y qué gran verdad era, se imaginaba cómo sería un deseo cumplido tras otro y los saboreaba como si casi los tuviera al alcance de la mano.

Era como soñar con una lotería premiada y empezar a hacer planes antes de… no del sorteo, sino de rellenar el boleto.

Se giró y se quedó disfrutando del sol en su cara, con los ojos cerrados, apretados, y gozando de los dibujos que se formaban tras sus párpados.

Los pájaros cantaban y ese trinar con el arrullo del río sirvieron de dulce acunar para que se quedara dormida con el calor del sol.

Despertó y cada uno de sus sueños materiales estaban cumplidos, era un paso, pero debía cumplir los realmente importantes, los que no eran cuestión de dinero, las cosas realmente importantes son intangibles. Como los sueños y la imaginación.

El paso era tan grande como un abismo, del tamaño de una vida pero tenía mas claro que nadie cómo darlo y qué hacer.