Lluvia

LA LLUVIA

Cuando la lluvia hace aparición le acompaña siempre la melancolía, tendemos a salir menos y tener una hueca sensación de orfandad en el alma.

La humedad nos cala hasta los huesos.

Las mareas de paraguas no nos invitan a fundirnos con la gente por las calles y postergamos todo lo posible nuestros quehaceres fuera de casa.

La lluvia trae a nuestra memoria días pasados, recuerdos de otros días lluviosos que nos calaron el alma, que éramos mas jóvenes y reíamos sin preocupaciones, días en los que bailábamos bajo la lluvia sin importar el pelo mojado por más que oyéramos hablar de ello.

La lluvia cae por la calle en pequeñas rieras que arrastran las hojas del otoño o las de la primavera y la mirada las sigue aunque no queramos, se va siguiéndolas, y sin embargo va a ningún lado.