Dobles caras

DOBLE CARA

– Puedo ser tierna, por un lado. Puedo ser terrorífica por el otro… Todo depende de ti. – Le dijo el día que le pidió salir. Porque fue ella quien le pidió salir a él, en contra de las tradiciones y lo habitual. Ella sólo le puso una condición.

– Ya será menos – dijo él.

Nunca me mientas, da igual lo que hagas, te lo perdonaré, pero no me mientas, no tolero la mentira, no la consiento. Soy la persona más cariñosa del mundo, pero ven de cara, si no puedo ser la persona más cruel sobre la faz de la tierra. Si me entero de una traición tuya por otra persona no tendrás hueco sobre la faz de la tierra en el cual esconderte de mi venganza.

Él sonrió de medio lado y ante su silueta y todo lo que le gustaba de ella dijo que sí, sin caer en lo que le pedía.

Tiempo después él no recordó esa frase el día que rompió sus votos. Ella cuando lo supo todo, se lo recordó con una extraña sonrisa en la cara.

Él esperaba una escena de celos y gritos histéricos, en lugar de eso ella se giró y simplemente se marchó. No volvió a saber de ella jamás. Sin embargo muchas cosas empezaron a irle mal, ella siempre siempre le dijo que la ley del karma hace que lo que haces te sea devuelto por triplicado y así fue, el dolor infligido a esa chica le fue devuelto a él y a quienes le importaban, por triplicado.

Nunca supo quien era ella pues era un simple mundano, nunca alcanzó a ver más allá del cuerpo, del sexo, del placer, no alcanzó a ver su alma, su sabiduría, su portentosa luz interior ni quién le daba soporte y por faltar a los votos caía por el pozo del karma.