YA LO PENSARÉ MAÑANA
YA LO PENSARE MAÑANA
Mi estado de ánimo es malo, bajo y decaído, tengo muchas ganas de llorar, llorar hasta que me quede seca como un sarmiento, pero no me dejan.
Durante mucho tiempo he estado haciendo nada, en ningún sitio, en un limbo, dejando que las olas me lleven de acá para allá. Vapuleada.
Ahora no se qué pensar, si las olas las debo contar, o dejar de ir a la playa.
Sólo el maquillaje difumina los violáceos colores que me cortejan. Mangas largas para que no se note mi pena.
Ya no sé qué más hacer.
¿Dónde tengo el cajón de los recuerdos?, que lo perdí y los tengo todos a flor de piel, vibrando. Quiero dejar estas sensaciones atrás, no sentirme mal, utilizada, mentida, y así si no ser feliz, al menos quiero vivir tranquila.
Tanto Mar… ha borrado mis esperanzas, ha tirado mis esquemas abajo, como si de andamios se tratase, se ha llevado mis ilusiones, ha borrado mi confianza en todo y en todos…
¿Cómo se sale de esto? 
¿Dónde metí el cajón de los recuerdos? Que lo necesito para guardar unos recuerdos, que no sé qué hacer con ellos, ni siquiera estoy segura de querer guardarlos.
¿Donde metí el cajón de los recuerdos?
Vaya, ¡Ahora recuerdo!, Lo tenía lleno de cosas malas y…
No sé qué quiero hacer con éstas… baratijas. Quizá lo mejor sea tirarlas. Total son basura.
Hoy tengo mucha faena, no lo puedo pensar ahora mismo… Ya lo decía Escarlata, ya lo pensaré mañana, hoy tengo mucho que hacer.