LA VIDA

LA VIDA

Todo ha sido demasiado rápido.

La niñez.

La adolescencia.

La juventud.

Y otras cosas, madurez, matrimonio, maternidad.

La muerte de seres queridos y de seres amados.

El resto de mi vida.

Y un día me despierto y soy una mujer vieja.

Y no lo puedo creer y mucho menos entender.

¿Qué ha pasado?

¿Cómo se fue todo tan deprisa?

Ahora tengo silencio lleno de compañía.

Siempre he sabido que soy mortal.

Y la soledad no me molesta, es mi fiel compañera; hay quien se siente solo entre gente que es su familia y quien se siente acompañada en plena soledad rodeado de miles de desconocidos en un estadio de futbol, yo trato con personas y gente pero ni unos ni otros me aportan nada porque a lo largo de esas etapas de la vida me he dado cuenta de que lo que quiero hacer es construirme desde dentro.

Porque ya antes algunas personas me destruyeron desde fuera.

Hoy estoy bien como estoy y agradezco eso.

Cada día tengo algo que agradecer.