MI VIDA, UNA PÁGINA EN BLANCO
 
MI VIDA, UNA PÁGINA EN BLANCO
He estado pensando largo y tendido para darme cuenta de que cuando de verdad aprendemos es en esos malos momentos en los que se nos complica la vida.
Es entonces cuando pensamos en que no podemos ir a la primera página de nuestro libro y rehacerlo todo de nuevo, reescribir, ni sobre escribir lo ya escrito, como si tuviéramos la oportunidad de echar mano a la máquina del tiempo,  así que lo importante es buscar una forma de reinventarse y continuar  escribiendo nuestra historia.
Lo mejor que podemos hacer es situarnos al principio de una nueva página como si nada hubiera pasado, pero con la lección aprendida, sacudiéndonos la melancolía, los pesares, igual que el perro se sacude el agua al salir del mar o del río, sacudir con fuerza los malos recuerdos hasta que nos abandonan, y pasando la página comencemos a escribir un texto nuevo.
Algo que pensemos que a todo el mundo le gustaría recordar.
La vida ya es complicada de por sí, como para complicarla nosotros con recuerdos, malos rollos, o dejando que nadie nos induzca a nada que no deseamos, ya vendrán otras cosas como una factura, o un esguince, a los cuales sí tengamos que prestar atención, el pasado… Pasado es.  No podemos removerlo si esperar que nos salpique, o pretender salir indemnes.  Ni tampoco cambiar nuestro pasado.
Pero si podemos influir en el futuro teniendo nuestro mejor presente, disfrutándolo al cien por cien.
Márchate del pasado y vive en modo presente. Ese es el mejor modo de abordar el futuro.