EL MALTRATO

MALTRATO

Mami, ¿Dónde está papá?

– No lo sé, cariño.

– Pero ¿llegará para la hora de darme las buenas noches?

– No lo sé – a cada pregunta del niño que ella responde la madre se va poniendo más incomoda, si pasa más de una hora de la hora de salida del trabajo de su marido y no está en casa ya sabe lo que significa, sobre todo si estamos a primeros de mes.

Significa que se ha ido de borrachera, de farra, de fiesta. Antes, cuando era más joven iba con los compañeros, ahora ya va hasta solo.

Significa que probablemente no vuelva en unos días.

Significa que tendrá que explicarle al jefe de su marido que está malo, otra vez, como cada vez que él cobra la nómina, pero que no se puede poner, y eso contando que no el jefe no llame directamente al móvil de su marido y éste no coja el teléfono totalmente ebrio, en algún bar de mala muerte.

Significa que cuando venga vendrá con ganas de bronca. Dará igual el motivo. Cualquiera será bueno.

Significa que puede que venga con ganas de tener sexo, y a ella ya no le apetece estar en la cama con un hombre que se va de putas, que bebe hasta mearse encima, que se droga, que deja a su familia sin dinero por sus vicios, por su inconsciencia, que le miente, y que la pega.

Que la hostia no es lo importante, que sí, es importante, lo peor es que lo ven los niños. Lo peor han sido la concatenación de traiciones, las de él. Y las que ella misma se ha consentido por amarle. Se ha traicionado por amor a un tipo que la pega, la miente, no es hombre, ni padre, ni marido, ni la sombra de quien era cuando lo conoció.

Ella se ha perdonado por amarle. Le ama por encima de sí misma. O mejor dicho, ya no se ama.

Lo importante es que no sabe cómo salir de esto.

Se siente sola como un faro, golpeada por las olas frías, por las tormentas inclementes en el invierno y por el sol que con la humedad es insoportable en el estío. Porque así es esto, sus familiares no la entienden, los pocos que lo saben, y sus amistades la miran de otra forma, como se mira a un cachorro que va a morir, nadie la apoya. Si alguien sabe algo es porque la ha pillado en un renuncio.

Lo importante es que antes eran felices y no sabe cómo han llegado a esto.

Lo importante es que cuando se mira al espejo ya no se reconoce, ni ve nada bueno.

Lo importante es que cuando llega la tarde ella tiembla porque le teme no sabiendo cómo vendrá, de qué humor estará cuando abra la puerta.

Lo importante es que nadie le vea cómo es en casa cuando llegan las fechas familiares, pero quién le dice que no beba o que no pille drogas, ni consuma en un cumpleaños, ni en noche vieja. Cada año le cuesta más disfrazar lo evidente, y cada año los niños son mas conscientes de las cosas y con cada bronca ella está más cansada y más agotada física y emocionalmente.

Sólo tiene ganas de encogerse y llorar hasta desaparecer… Pero no sabe cómo.

Y bien saben los dioses que necesita desaparecer hasta evaporarse o ese cabrón cualquier día los mata a todos en casa, pero por más que se devana los sesos no sabe qué hacer.