CROSSROAD

LA VIDA ES UNA CARRETERA ABIERTA

A veces no lo vemos, nos negamos a sentir la realidad, sin embargo ella sigue a nuestro lado fiel, con toda su  lealtad, y finalmente tenemos que verlo.
La vida es una carretera que se abre a los designios del destino y ése lo marcamos nosotros con los pinceles de la Madre y los caprichos del pincel con el que dibujamos los trazos de la felicidad.
¿Tú qué quieres ser un cuadro admirable de esos que se mire por donde se mire la gente vea bien?
¿O de esos que se olvidan en un trastero?
Yo tengo mi respuesta, y mi rasero.
Aunque envejezco como todos, no soy un mueble viejo, sé quién soy y sé que la vida es una carretera abierta a mis designios que los pinto, con mi pincel…
Quizás he tardado más años de los que debería, y quizás he tardado unos pocos años más que otras personas o que personas de mi edad y de mi entorno, como mis compañeras de clase o cualquiera con quien se me pueda medir o comparar, pero es que en realidad a nadie se le puede comparar con nadie pues el desarrollo evolutivo de cada uno es meramente eso, de cada uno.
Un bebé comienza a caminar cuando su desarrollo psicomotriz es el adecuado, en general casi todos los bebés caminan, pues así es esto.
Estoy feliz del punto en el que estoy, voy caminando un ratito y otro corriendo, sin prisa, pero sin pausa, he aprendido a decir las cosas con naturalidad y claramente, si alguien no me entiende puedo repetirle lo que le decía sin enfadarme, sin gritar y si sigue sin entenderme el problema es de esa persona.
Estoy en mi camino, porque la vida ahora más que nunca para mí es una carretera abierta hacia cualquier lugar donde yo quiera ser feliz.