OJOS DEL COLOR DEL MUSGO

OJOS COLOR DE MUSGO

Con sus ojos del color del musgo miraba por la ventana gélida y escarchada, miraba una polilla posada al otro lado del cristal, añoraba el verano y los cálidos colores.

Miraba con la mirada perdida sin ver nada en particular, divagaba en sus pensamientos mirando a la nada y sin embargo a todo, sin perder detalles en el horizonte y en el paisaje mas cercano de ese pumaral que tenía enfrente.

Las sinfonías de olores que traían las flores y la explosión de vida estival.

El estío le daba a él la vida.

Sentía bajo sus pies el frío del suelo, el frío del invierno, éste que estaba siendo especialmente duro, duro por una ausencia sin la cual él no era, ni sería ya nunca más.

El último verano se le antojaba ahora incluso fresco, todo lo que recordaba era los caminos polvorientos, la cabaña, los paseos, el discurrir del agua cristalina en río que se habían ido como los sentimientos abandonados a los pensamientos cayendo como las hojas de los manzanos.

Pero no podía pararse ya más pues era hora de ir a ver a su tía  que hacía poco les había dejado, como ella, como su mujer, pero su tía  no se fue por decisión propia. Su mujer era mas fuerte, nunca había conocido a nadie tan fuerte, tan decidida, ella…

Sabía que era extraña, pero tenía razón en todo y mientras sus pies se helaban corrían dos lágrimas desde sus ojos del color del musgo por todos los días pasados sin hacer las cosas bien.

Nota: Un pumaral es un campo lleno de manzanos, normalmente dedicado a la recogida de manzanas para su uso en la elaboración de sidra.

Todos los personajes descritos en este blog son ficticios.
La historia aquí relatada no obedece a ningún suceso real y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia pues pertenecen a la invención de la autora del blog.
©Victoria A. De La Fuente   ©voypasandopaginas.wordpress.com
#VDLF
#voypasandopaginas