EL PALETO
No nos llamemos a equívoco un paleto o paleta no es una persona nacida en un pueblo, ni ésa que lleva gorra enroscada o delantal.
El lugar donde nace un paleto no tiene nada que ver con cuan grande es cómo paleto.
De hecho en las grandes ciudades hay un número importante de paletos.
Gente que se imbuye en su día a día y no quiere crecer y mucho menos evolucionar, y a las cuales podemos llamar sin miedo a equivocarnos paletos.
El paleto de hecho es una especie en pleno desarrollo y crecimiento.
No es un señor de pueblo.
No.
Para nada.
Erradiquemos esa imagen del señor vestido con un traje de los domingos, boina, mandíbula de abajo prominente (prognatismo) o señora de bata que se sienta a la puerta de la casa a zurcir calcetines.
Tampoco es ése señor de gran panza que es mejor saltarlo que rodearlo, o ése otro que grita allá por donde va aún no siendo sordo, creyendo que cuanto más alto más razón tendrá.
Qué sólo habla de política y siempre tiene razón, sin dejar que hables.
Es esa señora que sí puede te hablará sobre el todopoderoso que todo lo ve y te bendecirá sin observar el mínimo respeto a tus creencias y valores preguntando primero si puede, o si eres partícipe de su secta, cualquiera que sea.
Paleto es ese tipo que te va dando las largas en la carretera porque decides respetar los límites de velocidad, por que este mes no tienes dinero para ser temeraria y te apetece tener todos tus puntos y no tener antecedentes penales. Y ser una persona responsable y ya de paso alguien de bien, como te decía tu madre de pequeña.
Un paleto es el que aunque le digas mil millones de veces que tal palabra no se dice así, se la corriges enseñándole con libros, periódicos, películas, programas de televisión y otros tantos ejemplos, porque le amas, sigue diciendo la misma palabra a su manera y te mira con su media sonrisa como si pensara que es a ti a quien molesta y no él quien queda como un hombre ignorante.
Un paleto es aquella persona que se acoge a vicios superfluos que llevan a la ruina a los que debería amar.
El que niega la realidad.
Un paleto, o paleta, es esa persona que te dice que cualquier cosa es para los demás, da igual de lo que hablemos, perros, ordenadores, móviles, divorcio, el cine…
Es esa persona que lo critica todo siempre que sea tuyo, pero lo suyo es perfecto.