Quiero amanecer contigo.
Reír en tus ojos.
Sonreír en tus sonrisas.
Vibrar en tus manos y derretirme en tus caricias.
Quiero…
Quiero morir en nuestras carcajadas.
Y soñar este sueño común.
Quiero verte crecer a mi lado y ser tan feliz como te pueda hacer.
Quiero caminar de tu mano, y que juegues con tus dedos.
Quiero dormirme en tus brazos y que dibujes senderos que sólo tú puedes trazar en mi piel.
Quiero ser tan parte de ti cómo tú lo eres de mi.
Quiero jugar contigo a una guerra de almohadas con la inocencia de los niños pequeños y subir el voltaje a la perversión más absoluta para volverte tan loco como tú me vuelves a mí.
Quiero.
Quiero cocinar contigo y dejar todo a medias porque decides que esa canción es más importante bailarla en ese momento mágico.
Quiero correr por la playa delante de ti para que no me hagas fotos, y convencerte a besos de que no me hagas más.
Quiero aprenderme cada meandro de ese cerebro tuyo que me conquista por tus ideas y tu tenacidad.
Quiero saber que esa sinceridad y lealtad tuyas serán las mejores compañeras para nosotros.
Daba un poco de vértigo el mundo ante el abismo que me ofrecieron tus brazos, pero sigo en caída libre asida a ti y ya me he vuelto adicta a tu mirada, a tus manos, a tus formas, a tus cadencias.
Si. Quiero.