Fragmentos

Me estampaste contra la pared con cada mentira.

Con cada ausencia.

Con cada gesto de cinismo.

Con cada una de esas ocasiones en las que te pillé riéndote de mí y de mis principios, de mi familia, de mis problemas, de mis valores… Así fue como me vi fuera de mi cuerpo recogiendo los fragmentos de mí misma, sentada en una vacuidad etérea en la que he tenido que aprender a montar con esos fragmentos una nueva yo.

Alguien que no conozco y que descubro cada día.

Alguien que apenas te añora, que es muy analítica, observa todo desde mi postura del loto etérea, pero ya no en la vacuidad, sino en un nuevo amanecer en el que vuelo y cumplo mis sueños tras morir y renacer.

No me quedan lágrimas pues todas se fueron contigo y sin embargo no tengo hacia ti rencor alguno pues gracias a ti soy la persona que soy, y sin ti no tendría la calma y los conocimientos que hoy tengo, si no fuera por todos esos fragmentos en los que me vi rota no podría verme en este maravilloso camino en el que cumplo mis sueños.