De lunes a viernes

Hay ciertos amigos que sólo existen de lunes a viernes y yo tengo dudas de si a eso se le puede llamar amistad.

A todos nos ha pasado que tenemos esos amigos que lo son de lunes a viernes, se postulan como los mejores, sí, pero sólo mientras trabajan, o mientras están a solas.

Personalmente me da mucha pena, porque creo que alguien que es amiga lo debe ser de cero a veinticuatro horas.

Es cierto que hay que priorizar, que las cosas tienen un orden, pero si me llamas cuando me necesitas y estoy sería justo que te pueda llamar un sábado o a la hora de comer, esté quien esté delante, como me hacen los demás y no cuelgo el teléfono a nadie.

No es justo que me atiendas cuando vas en el metro o en bus, cuando conduces, cuando te aburres en el descanso de la película y no está tu marido o tu mujer, y mil ejemplos que podemos pensar.

Haya pareja o no las amistades que haya fuera de la pareja no se tienen que esconder a ésta.

Si la persona que comparte nuestra vida no respeta nuestras parcelas privadas es el momento de preguntarse si estamos compartiendo nuestra vida con la persona adecuada.

Si deseamos compartir todas nuestras parcelas debemos buscar una persona con nuestras mismas miras e intereses.

Si vamos a llevar doble vida hay que saber que cuando la otra persona se dé cuenta hará lo mismo en venganza a esa actitud o cuando menos tomará distancia o finalizará la relación, porque los disfraces no funcionan.

La amistad es una de las relaciones más bella que puede unir a las personas, de hecho muchas relaciones terminan siendo amistades, madres e hijos, padres e hijos, muchos matrimonios, abuelos y nietos, esposos, amores que no pasan por vicarias, iglesias ni juzgados, compañeros de todo tipo de lugares, clases, trabajos, desplazamientos.

La amistad enaltece el alma cuando es sincera y leal.

Cuando las confidencias que se hacen en tiempo de amistad se quedan en las orejas que las recibieron y no viajan por mas orejas, porque ya se sabe lo que pasa con las confidencias…

No es lo mismo lo que yo te cuente que lo que tú entiendas y así de labios a orejas la confidencia muda a habladuría, pasando a ser rumor desvirtuando el honor de quien confió en ti y matando la confianza.

Y esto radica en los principios que pueda tener cada uno y lo que te pueda ofrecer como soporte si te hace falta.

Porque alguien que te dice que no podrá atenderte hasta el lunes no es un amigo o amiga, es una oficina.

Los mejores amigos nos los muestra el tiempo.