ERES TESON

Eres mucho más fuerte de lo que piensas, y la puerta a tu felicidad la puedes abrir tú.

La llave la tienes tú, quizás no sabes dónde la tienes, pero tienes pistas de dónde la dejaste antes de perderla, antes de perderte, te cuento…

Se abre con ilusión.

Tesón. Otros lo llamarían cabezonería. No importa cómo lo llames, pero estáte ahí, sé constante, fija un objetivo, ten presente que un río no sabe que llega al mar, pero va, tiene meandros (Curvas, coño, ¡Curvas! No te acuerdas de cómo se llaman las curvas que describen los ríos entre las montañas en los valles, ¿Eh?) y entre un giro y otro se dirige al océano, donde vuelve a iniciarse el ciclo.

Trabajo duro.

Algo de risas y un poco de diversión de vez en cuando, no sólo de pan vive el hombre, ni la mujer, ni los demás géneros.

Delega. Apóyate. No todo lo puedes hacer tú mismo, eso está claro.

Una pizca de cambio cada vez que sientas que te ahogas, cambia de color, de peinado, de calzado, de lugar, de canción, de lo que necesites para poder seguir. Pero sigue, sigue, no te pares.

No permitas que nadie dirija tus pasos, pues tu meta está ahí, quizá la niebla no te deja ver tu objetivo, pero sigue ahí, seguro, y si alguien lo intenta simplemente sonríe y déjale pasar, con cortesía, eso sí.

No le juzgues, no pierdas tu tiempo tan valioso en enseñar a quien quiere dirigirte pues obviamente al intentar controlarte a base de mentiras te demuestra cúan burda es su mente y qué vacía está su pobre vida.

Cerrando el pasado le das a tu presente la oportunidad para construir el futuro lleno de regalos y sueños por construir, porque lo que no te mató obviamente te hizo más fuerte para ser feliz hoy, mañana y siempre.

¿Lo somos?