DESPUES DE TOCAR FONDO

Tocar fondo en la vida es desgraciadamente para muchos de nosotros necesario para resurgir, para darnos cuenta que hay personas en nuestro entorno a quien no valoramos lo suficiente y otras que no nos valoran a nosotros o que no nos aportan.

Una vez que tocamos fondo es cuando reflotamos en todos los aspectos de nuestra vida, pero ya no somos los mismos, somos casi casi otra persona, alguien que ha sobrevivido a una catarsis.

Es en esos momentos en los que nos damos  cuenta quien estará siempre presente y quien no estuvo nunca, aunque nos pareciera que sí.

Y es que se podría decir que ya no se es la persona que se era ayer, hoy se es si cabe el máximo exponente de la victoria.

Una piedra más dura que el diamante imposible de romper y creada a fuego, moldeada por ciertas inclemencias despiadadas que me han hecho tal como soy.

Ni mejor ni peor.

Y tampoco diferente.

Simplemente una versión de la persona que antes fui.

Pero cuando toqué fondo salí a flote con más ganas de vivir de las que tuviera al nacer incluso.