SIN MIEDO

SIN MIEDO A NADA

Hazte un favor a ti mismo y no tengas miedo, después de todo fuiste tú quien un día sin que te esperase apareciste en mi vida llamando a mi puerta, casi un total extraño, alguien que quiso acercarse a mí, entrando en mi mundo.

Soy una persona que en los años vividos he pasado por muchas situaciones algunas buenas y otras mejores, unas malas y otras muy difíciles, algunas peores; y unas pocas realmente tan malas que no sabría decirte si podría volver a confiar en alguien, o más bien la frase correcta sería si podría volver fiarme de alguien.

Sé que tú también has pasado lo tuyo y te preguntas para qué tratar con el resto del mundo y para qué salir de tu mundo interior, de esa zona de confort en la que todo te parece fácil y seguro, si todo acabará igual que siempre, igual que las demás veces, como terminaran antes, y te preguntas qué me hace especial y para qué darme una oportunidad si te podría fallar también y la cabeza se te llena de pensamientos contradictorios, si abrirte a una nueva persona o no… si… o…

He aprendido que en la vida nada de lo que nos pasa es por casualidad sino que el universo todo lo tiene previsto. Él sabe bien a quién ponerte en el camino y hasta cuando, porqué lo pone y porqué lo quita, eres tú quien tiene que descubrirlo, así que algunas veces tenemos la noble tarea de sacar la valentía del cajón donde la tuvieramos guardada y ponerla a trabajar a nuestro servicio.

Algunas personas son una ayuda, otras una lección, algunas personas son para siempre, otras no.

Algunas personas son para nosotros, otras sencillamente no lo son y después damos gracias porque no lo fueran, otras están de paso por nuestra vida y otras parece que hacen turismo sexual por nuestra vida como si nada les importara, parece que ni siquiera ellos se importan a sí mismos.

Pero finalmente eres tú quien decide si darle o no la oportunidad a las personas que se presentan en tu vida. A veces perdemos nuestra oportunidad de ser realmente felices por miedos, ya sean miedos inmaduros o miedos que nos han inculcado por prejuicios, pero miedos a fin de cuentas a que nos vuelva a pasar aquello que ya nos pasó en el pasado junto a otra persona. Cuando ese miedo nos controla, y esta duda nos corroe de pies a cabeza incluyendo el alma, rara vez podremos encontrar nuestra “alma gemela”, que no nuestra media naranja, personalmente me niego a creer que he ido taitantos años siendo media fruta, porque con todo lo que he rodado es imposible que yo haya sido una forma medio esférica, ¡Qué no hombre, qué no!

A veces nos preguntamos si tal vez éste sea “aquél” o “aquélla” quien el universo puso para nosotros… Pero no es eso lo que ocurre, primero llega a nuestra mente que «éste es igual a los demás», que «me va a fallar». Pero hay que verlo desde otro punto de vista, nadie es perfecto, ni uno mismo, ni yo, ni tú, porque todos fallamos alguna vez, yo muchas veces, sólo que dependiendo del error se perdona o no.

Un día aparecerá «ése alguien» en tu vida, y tú tal vez no lo dejes entrar, puede que lo pierdas para siempre por culpa de tu desconfianza o de tu inseguridad. No dejes que eso te pase, lo lamentarás mucho o quizás te arrepientas para siempre. Recuerda que el universo te lo pone en el camino, tú, y sólo tú decides si estar o no con esa persona que él te ha enviado.

No pienses que cuando una relación se acaba hay que buscar un culpable, no lo hay, ya que si se acabó es porque no era amor verdadero, ese amor que lo puede todo y no encuentra fallas mientras siempre sale adelante, a veces sólo nos obcecamos en amar a quien ni siquiera nos quiere y ni tan siquiera sabe el significado de la palabra amor, mucho menos iban a saber su valor.

Date una oportunidad y arriésgate un poco, quizás debas arriesgarte esta vez “un mucho”, pues tal vez esa persona que aparezca en tu vida sea la indicada, y si no te das esa oportunidad puede ser que lo pierdas para siempre. No te des por vencido ya que el universo sabe lo que hace y conoce lo mejor para nosotros, pero recuérdate que el universo sólo nos lo pone enfrente, y nuestra es la decisión de si le permitimos a esa persona entrar en nuestro mundo o no.

El amor comienza de muchas maneras, mi comienzo favorito es cuando empieza por la amistad, porque se cultivan piezas indispensables para que el amor tenga las mejores bases, unos cimientos sólidos y que se puedan afrontar todas las tempestades, piezas como la confianza, el respeto, la entrega, la lealtad, para pasar a la fidelidad, un beso, un suspiro, una mirada cómplice, un abrazo, un roce, una sonrisa, un pensamiento, una palabra… AMOR. Si alguien ha de llegar a tu vida, incluso cuando al comienzo dudes, dale una oportunidad porque no sabes si ése es quien se te ha mandado para ser feliz.

El universo podrá poner ante ti varias puertas, es tu decisión elegir la más correcta puesto que no todas son adecuadas. Tu debes de escoger la mejor, y te aseguro no te arrepentirás si estudias las opciones.

El amor todo lo puede, aunque sólo si es verdadero y mutuo, sincero y leal.