con alas

Un día descubrí que el rencor es una piedra que guardas en tu zapato esperando que se tropiece aquél que te creó el sentimiento y tiré esas piedras.

Me dí cuenta que iba por la vida cargada con una mochila cargada con piedras que tenían el nombre de otras personas, no eran mías.

Me fui a dormir prometiéndome a mí misma que mi mochila era mía y no tenía que cargar con el peso de nadie, ni con las piedras de nadie, cada uno tiene su propio peso.

Al día siguiente analicé dónde estaba y dónde quería estar, los pros y los contras de cada dónde y empecé a sacar esas figuradas piedras de mi mochila.

Desde el día en que descubrí que el rencor llenaba de chinas mis zapatos y con él me era más difícil caminar no sólo ando, sino que corro, y a veces vuelo con unas alas que sólo veo en el reflejo de mi espejo cuando miro de soslayo mi figura .

No guardes peso inútil, elimina esas piedras de tus zapatos, revisa lo que llevas en la mochila y devuelve todo lo que no sea tuyo para poder avanzar, a fin de cuentas es tu camino el que vas a andar, es tu tiempo el que vas a vivir, y nadie más va a hacerlo por ti, por tanto nadie puede juzgarte por lo que haces en tu vida si en ella no haces daño a nadie y la vives justamente.