skating

PATINANDO MAREADA

Detesto esas personas que te la juegan y aún así tienen la capacidad de hacer que parezcas tú la mala de la historia.

Una historia truculenta que parece sacada de una mala novela de aquellos años, años en blanco y negro, años del pasado, historias en las que estas llorando porque no puedes recoger los pedazos que alguien ha desparramado de tu corazón y aún así te tratan como si te perdonaran la vida mientras les das una enésima oportunidad.

Detesto esa sensación de desnudez que  da amar y no ser amada, sino más bien todo lo contrario, despreciada, humillada, comparada, usada…

Darlo todo para recibir la nada. Ofrecer mil cosas para recibir críticas, desprecios y humillaciones…

La indefensión de la impunidad de quién no tiene principios ni valores, de quien miente y utiliza.

Detesto amar.

Detesto este vacío.

Pero de tanto que he caído ya lo hago con estilo, derrapando sobre mis posaderas como si fuera un deslizamiento a medio camino entre el patinazo y el desvanecimiento.

Y es que no sé qué fue lo que me pasó la última vez que amé, si patiné o estaba mareada…