IAGO

COSAS DE MAYORES

– ¿Mamá, alguna vez mentiste a papá?

– Sí, una vez, y fue lo más duro que he hecho en mi vida. Mentirle a su mirada.

– ¿Porqué lo hiciste mamá?

– Aún no lo sé cariño mío.

– ¿Y en qué le mentiste, mamá?

– En cosas de mayores, cielo… En cosas de mayores…

– Yo ya soy mayor, ¡mira qué alto! Cuéntamelo mamá.

Dijo Iago levantando su pequeña manita por encima de su cabeza y levantando la mirada hasta el infinito del techo de su cuarto y es que a los seis años el techo era un sitio pero que muy alto, altísimo.

– Le dije que no le quería, mi vida.

– ¿Y papá qué hizo?, mamá

– No lo entendió, cielo y rompió una cosa, la primera que pilló…

– ¿Y tú?

– ¿Yo?… Alejarme, porque no sé hacer mucho más, cielo, cuando no se me entiende, no sé hacer mucho más que meterme en mi  cascarón interno y salgo corriendo. Ahora tienes que dormir, mi cielo. Te dejo con tus planetas y ten felices sueños.

– Mamá a veces no entiendo los cuentos que me cuentas, hoy mejor me cuentas uno de los de la estantería, ¿por favor? – dijo mientras giraba su tierna carita y hacía una mueca sacando el labio inferior.

Ante ese gesto mamá no podía negarse y él lo sabía.


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©Victoria de la Fuente
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia los
hechos  aquí relatados y los personajes son invención de la
autora