ALAS BLANCAS SOMBRAS NEGRAS

Cuando la muerte nos roza con sus alas blancas para descansar entre sus sombras negras sabemos que todo ha terminado.

Me he quedado fría al saber la noticia, yo te amaba y te has ido de esta forma.

Prefiero quedarme con el recuerdo que tengo de ti cuando íbamos por aquellos jardines a lo que he sabido esta mañana. Seré la eterna rubia que vive de recuerdos, lo sé…

Deseo que lo que último sufrido no te cambiara tu esencia pues era lo más maravilloso que he conocido en alguien, lo más preciado para mí.

No puedo dejar de llorar pensando en que todo lo que hemos compartido estos años está literalmente roto y nada lo podrá arreglar.

Te amo y te amaré siempre, hasta que nos volvamos a ver, o quizá no.


Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia los
hechos  aquí relatados y los personajes son invención de la
autora