DE VERDAD QUE SÍ

De verdad sí te amaba y te busqué en cada abismo, abismos de mí misma. Incluso en los tuyos.

Te busqué caminando por cada volcán a los que me llevaste poniéndome al borde de sus precipicios.

Tanto te amaba que insistí como un bebé con hambre, un niño con sed.

Era tan real mi amor que me repetía más que un mantra o mil salmos y todas las campanas tañendo.

Era tan grande el amor que le hacía sombra al peligro que entrañabas no importándome nada más que tú y aún así no me veías, ni había nada que yo hiciera que consiguiera que me valorases, era simplemente invisible por más que me esforzase.

Ningún camino, ninguno de mis pasos, ningún zapato era el adecuado para llevarme a ti, así era, así de crudo, así de cierto.

Como ciertamente te amaba quise demostrarte cómo es el amor, el único amor que sé dar, el amor verdadero, pero tú no ves ni con gafas, sólo ves otras cosas.


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©Victoria de la Fuente

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