SOY YO

Mirando por la ventana entre clases creí verte en unas escaleras que van a dar al claustro de la universidad que tú me enseñaste, pero no era más que un turista más de tantos que veo a diario pasar por aquí. Así como tú no eras más que un hombre más de los que van de turismo sexual aunque tenga una mujer en casa, aunque lo mantenga y sea una mujer bella, trabajadora y excepcional.

Aquella tarde me dio por recordar los momentos pasados contigo y descubrí que eras un ser vacuo, sin sentido ni sentimientos, que diría cualquier cosa con tal de obtener lo que fuera que andabas buscando y en mí no encontraste.

La verdad es que desde que he ido alejándome de seres como tú la vida es distinta.

Las energías se mueven según nos movemos, eso lo tengo claro, si me paso el día autocompadeciéndome y embutida en un mar de pena sobre mi mala situación está claro que seré engullida por cada ola que lama mi cuerpo, pero si por el contrario al abrir los ojos decido cómo voy a escribir cada paso que dé seré la autora material de mi día, mi semana, mi mes, mi vida.

La vida sí es un libro en blanco, como tú me decías, pero no después de un problema, sino cada día que me levanto y lo hago con ilusión, con expectativas y con ganas.

La vida es como me decía mi gran amiga Raffaella, para vivirla en «modo gato», porque ella defendía que los gatos no tienen consciencia del día de ayer, que sólo recuerdan el hoy, y por eso son felices; aunque yo no veo muy clara esa teoría, a fin de cuentas los gatos, tú y yo vamos aprendiendo día a día con la práctica y de lo que se llama «ensayo – error«

Me levanto a la vida, con mi mejor amiga que soy yo, YO y lo hago con mi mejor disposición para encarar el día, para enfrentar cada desafío, y si los resuelvo bien y sino… pues lo dejo para mañana que ya no puedo sobrecargarme como hacía antes, ni debo.

La vida es un libro en blanco cada día porque no me compensa cargar con las malas historias que tuviera el día anterior, ni con las de nadie.

Si alguien quiere meterme en una historia que sea de risas, de amor, que sea una historia sin final en la que compartamos momentos geniales y ambos nos aportemos experiencias, desde luego no estoy aquí para historias negativas ni contaminantes.

Yo no quiero ni puedo ser el paño de lágrimas de nadie, ni soy nadie para dar consejos ya que si los doy lo hago en base al momento vital en el que estoy y a mi experiencia lo cual no es aplicable a todos.

En cualquier caso te recuerdo pero no te extraño.

Te deseo lo mejor aunque no fueras bueno conmigo.

Porque así es como deseo ser.


Te recomiendo que leas cada post mientras escuchas la canción que elegí para acompañarlo.

Espero que ambos te gusten y la combinación aún más.

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©Victoria de la Fuente

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