MANTRAS, SALMOS Y REPETICIONES

Son palabras que se repiten en distintas partes del mundo para ayudarnos en nuestras creencias.

Si es religión en un «ser superior» y si es espiritualidad te ayudará a creer en ti.

Pasa esto a tu vida diaria y dejemos la batalla entre lo divino y lo espiritual para aquellos que andan buceando en la filosofía, para mí es un tema denso del que tengo una clara opinión.

Usa la repetición para conseguir una meta.

Un ejemplo:

Cada vez que abras una puerta repite tu objetivo, «voy a aprobar el examen», «voy a ganar ese partido»…

Cambia partido por juicio, o lo que sea que estés envuelto o envuelta.

Cambia la acción de agarrar la puerta por lavarte las manos o cualquier otra cosa que hagas sistemáticamente y mecaniza tu visión positiva de aquello que quieres ver bien en tu vida. Pero huye de lo obsesivo por favor, eso en general no nos ayuda en nada a nadie.

Pon esa frase que te recuerde tu meta como clave de tu ordenador, escríbela en un papel que veas habitualmente, en la entrada de casa o en el espejo frente al que te peinas, mantente cerca de tu objetivo para que recuerdes cual es.

Motívate.

Tú eres el motor de tu vida.

Cuando flojees mírate en el espejo o en cualquier reflejo y recuerda que eres tu mejor amigo o amiga y tu gran oportunidad para salir de cualquier lugar donde creas estar mal.

Cada vez que te veas repítete esto: «Te quiero» y cada vez que te lo creas un poquito más verás que los miedos se harán un poquito más pequeños, y a medida tus logros vayan cumpliéndose porque tu confianza y tu auto estima van reforzándose te irás haciendo más fuerte día a día frente a ese problema que te hacía sentir pequeño y débil.

Se harán más pequeños porque no les quedará otro remedio al verte crecerte en tus afirmaciones que no en tu ego, en tu seguridad, porque con estas palabras irás día a día pisando más fuerte.

Ante el miedo y quien o que te lo haga sentir nunca parpadees ni muestres lo que sientes.


Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

¡NO OLVIDES COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES SI TE HA GUSTADO!

Fuente de la imagen Pixabay