• Tú eres gilipollas, ¿pero a ti cómo se te ocurre… – llegados a ese punto de la pregunta y con aquel tono simplemente desconectó dejando de escuchar… Por mucho que fuera su madre el respeto no debía estar de vacaciones entre ellas y menos estando todos presentes.
  • Mira cariño si quieres que te valoremos tú ponte guapa y… – otro que tal bailaba, «¿tú ponte guapa?» ¿en serio?, había dicho eso, es que no era guapa a diario, es que no le bastaba como era, es que un árbol para ser bonito siempre necesita bolas y cintas… lo había entendido, ¡por fin lo había entendido!
  • No tengo porqué darte explicaciones – entonces pensó «pues luego no las pidas, así de sencillo, si no te las doy no te enfades. Y lo que descuidas lo pierdes, esto lo tenemos claro… ¿verdad?»

Se giró y miró a su alrededor contemplando la realidad en la que vivía, gente que molestaba porque no tenía vida, gente a la que ayudaba dejando de lado su propia vida para luego no verse agradecida ni pagada, sino todo lo contrario, insultada y despreciada.

Se hizo un plano mental de la situación, sopesó las posibilidades y acalló a la conciencia por una vez, sonrió a la codicia ladeando la cabeza y con algo de zalamería mientras apartaba con suavidad pero con firmeza a la pereza para ponerse en pie y mandando callar a todos los que hablaban por lo bajo, los riñó porque era suya la vida, la situación ni la decisión.

Se levantó e hizo lo mejor para su vida. Pero sobre todo para su FUTURO.

 P!NK – What ever you want


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Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

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Fuente de la imagen Pixabay