FLASHBACKS

FLASHBACKS (ESCENAS RETROSPECTIVAS)

Se despertó otra noche más envuelta en sudor frío, muy despierta por la pesadilla y lo que aquel sueño le traía de vuelta, o más bien a dónde y a cuándo la llevaba de vuelta.

En su pesadilla siempre se repetía lo mismo, como un bucle de tiempo, un deja vu al que parecía volver una y otra vez siempre que sus ojos se entregan al sopor del sueño, el dolor y los golpes, las mentiras, el acoso y las persecuciones, las mismas palabras y la mirada de él que tanto pavor le infunde, le duele de tal manera que cuando despierta una vez más esta madrugada tiene los músculos agarrotados.

Su espalda se asemeja a un montón de nudos de madera torneados por años de difícil crecimiento, parece una escultura de nudos brillantes a la luz de la farola del otro lado de la calle.

El sudor le da asco, porque está pringosa y no es de placer sino de miedo.

Pánico que recorre todo su cuerpo en espasmos incontrolables, terror que siente en los oídos con cada latido de su corazón como cuando sentía sus pasos acercarse cada vez que a él se le antojaba pensar en castigarla por cualquier cosa que se torciera en su mente, y normalmente no solía tener razón.

Generalmente pasa las noches sin dormir; lee.

Otras noches antes de caer rendida al sueño prefiere ver series o estúpidos programas de televisión con los que pretende llenar su cabeza de nimiedades sacando los fantasmas del pasado, pero en general no lo consigue.

Normalmente a la semana duerme cuatro o cinco noches dos o tres horas a intervalos de quince o veinte minutos en los que la pesadilla la despierta en un sobresalto que la mantiene desvelada durante un rato de media hora o cuarenta y cinco minutos tras los cuales vuelve a dormir por un corto espacio de tiempo.

Tras esas noches su derrotado cuerpo se rinde al cansancio físico y al emocional, al psicológico y al muscular y el agotamiento la vencen y duerme hasta dieciocho horas seguidas envuelta en un sueño intranquilo en el que enreda las sábanas como si luchara con alguien que le agrediera.

Sin embargo al despertar ninguno de los días de la semana duerma tres o dieciocho horas se siente descansada porque sabe que tiene un cáncer llamado maltrato al que no puede plantar cara sin la debida ayuda, y no la tiene…


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©Victoria de la Fuente
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia los
hechos  aquí relatados y los personajes son invención de la
autora