SEGUNDAS OPORTUNIDADES


 

Yo estaba pasando por un mal momento, mis problemas con mi pareja, bueno, mi marido, eran muy grandes, él se estaba comportando muy mal, deslealtades, mentiras, falsedades, todas las cosas que cuando empezamos acordamos que nunca haríamos y que jamás pasarían entre nosotros.

Entonces fui a ver a la bruja que mi hermana solía ir a ver, ella le tenía mucha fe y yo estaba simplemente desolada, ya no sabía qué hacer ni en qué creer.

Entré en una casa que olía a incienso y decorada en burdeos, en todos los tonos de burdeos que cabía imaginar, en realidad así me imaginaba yo los burdeles no las casas de las brujas… pero ya que estaba allí…

Me invitó a un vaso de agua que por su mirada no me atreví a declinar, me sentó en una mesa camilla decorada con una falda por supuesto de color burdeos, de tono similar al de la sangre seca.

Se sentó frente a mí y se presentó diciéndome que se llamaba con un nombre que era dificilísimo de recordar y más aun de repetir, pero yo asentía, como habría hecho todo el mundo, imagino.

La verdad es que estaba muerta del miedo. Lo que viene siendo cagada la pata abajo.

Entonces ella me dijo:

“Sé cuál es el motivo que te ha traído aquí, tu marido.”

Supo que había acertado por la expresión de mi cara y cómo abrí los ojos, debía parecer un híbrido entre un búho y una calavera por la boca tan abierta.

“Ahora mismo el hombre con el que compartes tu vida está perdido en su propio laberinto, no debes dejar que sus impulsos te arrastren allá dónde esté su alma”.

Mi cara, mi ceño más bien, debió indicarle que no entendía absolutamente nada de lo que había dicho, sin embargo ella continuó.

“No te preocupes, por no entenderme, hazme caso algún día conocerás una persona con la que no tendras que fingir ser alguien que no eres, con la cual podrás conversar horas y horas, con la que no te aburrirás, con la cual existirá una confianza especial y única.

Te parecerá como si os conocierais de muchas vidas atrás, sentirás que harías cualquier cosa por esa persona, cualquier cosa con tal de que esa persona sonría, renunciarás a miedos y temores por esa persona. Esa persona será la razón por la cual crecerás, evolucionarás y serás más y mejor que hoy como persona y, eso es muy difícil, puedo verlo.

Algún día conocerás a esa persona que te cambie la vida, la vida te parecerá especial y única junto a esa persona, algún día conocerás a tu alma gemela y verás que estabas por completar aunque ya fueras un ser perfecto y completo, porque con esa persona encajas como lo hacen las piezas de un mecanismo de un reloj.

Entonces esa persona hará que desees tu hilo rojo y que tu mundo se una a su mundo conformando un único mundo, formando un todo

De aquella cita, de aquella entrevista han pasado tres años, el primero lo pasé inmersa en burocracia y la recuperación que supuso salir de una relación con un hombre que creía que yo era una chacha, una puta, un saco de boxeo al que usar cómo sparring cuando estaba de malas, un colega de copas y fiesta cuando estaba de buenas.

El segundo lo dediqué a cambiar mi vida, mi casa para convertirla en un hogar y cambiarme a mí, desde dentro.

Y cuando casi me había olvidado de aquella mujer y su vaticinio conocí a una persona, la persona adecuada, la del hilo rojo.

Lo cierto es que cuando estás bien por dentro todo va bien por fuera, que las segundas oportunidades llegan si las sabes aprovechar y prepararte para recibirlas.

Y que estoy aquí para VIVIR.

Que mirar al pasado no sirve para nada.

VANESA MARTIN – Te has perdido quién soy


Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente 2017

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

¡NO OLVIDES COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES SI TE HA GUSTADO!

Fuente de la imagen Pixabay