VALIENTES Y COBARDES

Nunca podré cerrar mi corazón cuando lo mejor está por venir.

Sólo necesito las personas adecuadas junto a mí.

Nunca podría desear que todos los días tuvieran cielos azules, solo necesito el marinero adecuado a mi lado para capear los temporales.

Nunca sería una mujer que necesitase que me adulen todo el día, pero desde luego no me hace falta una persona que me desprecie delante de los demás socavando mi auto estima.

Nunca querría que todos los días fueran como si fueran jueves, quédense otras más vulgares los sábados, solamente necesito las miradas adecuadas para ver cada día con alegría y positivamente, lo negativo lo quiero lejos.

Nunca necesité una milonga para encarar cada amanecer, pero sí viene bien una palabra de ánimo con cada problema.

En algunos momentos necesito una palabra reconfortante, con los aprietos que no puedo enfrentar necesito un abrazo que me diga quiénes somos luchando contra el mundo y que no estoy sola, no necesito un cero a mi izquierda, ni necesito ser el cero a la izquierda de nadie.

Necesito alguien que me aporte. Y así mismo necesito sentirme realizada sintiendo que yo aporto algo a la vida de alguien.

Nunca quise una nube que eclipsara el sol que soy, porque no me lo puedo permitir, yo sólo quiero compartir, compartir la vida con alguien que se muestre sin caretas, sin teatros, sin falsedades, sin juegos.

Yo nunca quise competencias ni chanzas de medievo en el que un pretendido príncipe observa como estúpidas púberes juegan a ver quién es más hábil para ganar su favor.

Jamás necesité alguien que me dijera que yo no, que no puedo, que no debo, que no necesito, lo que sí necesito es alguien que me de poder, que me de soporte, que me encumbre, que me diga que yo sí, que me diga que adelante, que cuando yo diga “quiero…” me diga “tú puedes llegar hasta el infinito”.

O mejor “hasta dónde no puedes tú llegaré yo, por ti, contigo…”

Nunca necesité límites, lo que necesito son puertas abiertas, yo soy como un campo, yo soy como el ancho páramo, yo soy como un mar, necesito alguien que me empodere y que quiera ver lo que es el poder para disfrutarlo y compartirlo conmigo y no quiero alguien que diga “no” a mi lado, quiero alguien que diga SI 1000 veces y no quiero alguien que me diga tú no puedes.

Necesito alguien a mi lado que nunca le tuviera miedo al miedo.

Quiero alguien que me diga “ven que yo te enseño si ti tú no sabes“ y que no sepa el significado de las palabras “no quiero”, “no puedo” o “no sé”.

La vida es para los valientes.

Los cobardes siempre se quedan en su zona de confort y no descubren nada más allá del palmo de nariz que tienen delante, contemplan desde esa zona de la que se quejan constantemente encima, cómo los valientes van logrando sus éxitos y con pura envidia suelen intentar minar su confianza en ellos mismos por medio de críticas y de la burla fácil.

Además, los pusilánimes que tienen ése punto de cobardía que les incapacita para dar ciertos pasos y no ven cómo las críticas y la burla no son más que herramientas que no hacen otra cosa que hablar de ellos y no de quien pretenden.

Los valientes son aquellos que en cualquier momento se atreven a comenzar desde cero el camino, sin dudar, sin mirar atrás, sin remordimientos, pensando en triunfar, sin volver a caer en lo que les hizo marchar

JESSIE J – Who you are


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©VictoriadelaFuente2018

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

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Fuente de la imagen Pixabay