JUSTICE

Hoy fui a mi buzón buscando un regalo de una amiga.

La verdad es que me he llevado una sorpresa porque la vida me ha hecho otro regalo, quizás uno inesperado.

La venda con la que se tapaba la mirada aquella grácil dama de nombre Justice ha caído a mis pies, es un pañuelo de seda, negro, y ella ante mí se halla postrada, y yo como si del guante de un reto me he agachado para recogerlo.

Ha sido un mudo duelo, breve, un baile coreografiado donde todo ha quedado claro, varios éramos los interpretes a un único son y aunque hubiera notas discordantes que pretendieran ser protagonistas y quisieran decirle al director cómo hacer su trabajo, y al compositor dónde iba cada nota, el alborotador no era más que una nota chillona en un conjunto que era mucho más fuerte y más organizado que una mala práctica.

A Justice se le ha caído el pañuelo de los ojos, lo que para ella era un pañuelo, EL PAÑUELO, que le impedía ver para mí eran las cuerdas que me apretaban las piernas para caminar, correr más bien en mi nueva vida, las cuerdas que atrapaban mis ojos bloqueando mis párpados, los hierros que sin que ella lo supiera tal vez aprisionaban retóricamente mis manos para que no pudiera hacer ni el más mínimo movimiento.

Perdona por no tener tiempo para nada hoy, sólo tengo tiempo para cosas positivas, buenas, para sonreír, soñar, ser feliz, cumplir mis metas que antes eran sueños que te gustaba truncar con ese pesimismo tan tuyo. El de alguien que no puede mirar al futuro porque reside en el pasado, inventando estúpidas excusas en el presente para vivir de todos los que le rodean.

Perdona que no me pare a contemplar tu tristeza ni tus alegatos que no tienen nada de razonables, pero es que ya pasaste de moda tú y tu pretendida tristeza y esa melancolía que todo lo empapa como si de lluvia se tratara, qué cansino resultabas.

Pasaste a ser pasado por esas cosas raras que hacías y extrañas que decías, se cayeron los pañuelos que me impedían ver la realidad y te veo tal como eres.

Sin careta. Ni la goma te quedó.

Ni maquillaje.

Ni disfraces.

Sin artificios.

Eras un artista del artificio.

Eras un amigo de la mentira, del encubrimiento, de retorcerlo todo, del disfraz, de darle la vuelta a las cosas, de donde dije digo ahora digo Diego y “esto es porque tú lo interpretaste mal porque estás loca y sencillamente la culpa es tuya, nunca mía”… Solías argumentar

Mejor que no hayas hecho carrera en nada que sino hubiera temblado el mundo, y mientras sigas siendo un pobre ignorante los que estén por encima de ti en experiencia y conocimientos pueden estar a salvo de tus tejemanejes, inicialmente.

Ahora de mi buzón Justice y yo nos vamos de la mano por el mismo camino, y no te empeñes que no vamos ni de lejos en tu dirección, y con tus cuerdas nos hemos hecho unas diademas.

THE OFF SPRING – You’re gonna go far kid


Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©Victoria de la Fuente

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

¡NO OLVIDES COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES SI TE HA GUSTADO!

Fuente de la imagen Pixabay