ALMA EN PENA

Alma en pena que no te entiendes a ti mismo ni te encuentras bien en ningún lado te ruego que no me amargues porque yo tengo sí tengo muy claro que me entiendo perfectamente y que nunca fui ni seré una amargada.

Alma en pena que solo piensas en salir corriendo que no eres capaz de dejar de lado lo que te devora por dentro, por favor no muestres más tu cobardía pues no te hace ningún bien, lo que te devora tuyo es y yo por más que quiera no puedo cargar con ello.

Alma en pena que vagas por la vida sin un propósito mientras juzgas la vida de quien ni siquiera te molestas en conocer, sigue tu camino y encuentra un propósito, pero, sobre todo, aprende a no juzgar porque cada vez que señalas a alguien con un dedo tres te apuntan a ti y los que te rodean lo perciben.

Alma en pena que te dejas llevar por ser débil, aprende a ver tus fortalezas, que las tienes y muchas veces te lo he dicho, aunque me hicieras oídos sordos.

Alma en pena que no te planteas dar todo lo que podrías dar de ti mismo porque prefieres estar anclado a las pamplinas de quien no sabe y no puede opinar, plantéate tener una opinión propia, no ser el que habla por boca de los demás.

Alma en pena que no tienes opinión propia y expones la de los demás como si fueras un loro, crece, evoluciona, ya tienes una edad para tener tus propios criterios.

Alma en pena que allá dónde estás te sientes a disgusto con quien quiera que te rodea, pero no tienes el valor de dar el paso para estar a solas porque tampoco vales para la soledad, eres como un perrito apaleado y abandonado, que no sabe estar solo pero no sabe si quiere volver son quienes lo criaron.

Alma en pena cuya empatía perdiste en algún bolsillo de aquel pantalón pasado de moda que terminó en una bolsa en un contenedor, tienes, debes reencontrarla, sin tu empatía nunca tendrás humanidad, y mostrar eso que exhibes delante de los demás no creas que los engaña.

Alma en pena que no puede ceñirse a las normas establecidas y menos según quién las dictamine, las normas rigen el mundo, las ponga un hombre o una mujer, y la grandeza de las personas está en saber obedecer cuando es preciso, les guste o no lo que ordenado.

Alma en pena reírte de los demás no te hace más fuerte, sólo muestra tus puntos débiles.

Alma en pena cuando reprochas constantemente pones al descubierto en qué punto vital te encuentras.

Alma en pena no saber pedir perdón por cada uno de tus actos es una maldad en sí misma.

Eres solamente un alma que pena que no puede encontrar su lugar ni se deja situar, que no sabe dar las gracias y encima de todo lo que hace culpa a los demás.

TIMO ODV – Find my way

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©VictoriadelaFuente2018

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

los  hechos  aquí relatados y los personajes

son invención de la  autora

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Fuente de la imagen Pixabay