DE LO QUE TRATA LA VIDA

La vida trata de ensayo y error, de aprender y olvidarse de lo aprendido, de olvidarse de recordar ciertas cosas que nos perjudican para salvaguardarnos de morir en el intento de vivir.

La vida trata de darse tiempo para olvidarse del reloj que nos condiciona a vivir deprisa y no disfrutamos de aquellas cosas intangibles que realmente son importantes, las que no se tocan, las que no se compran, pero tienen valor: los abrazos, los besos, las miradas, las caricias, la compañía, los mimos… actos que nos tocan el alma.

La vida trata de dejar ir aquello y aquellos que se van de nuestras vidas para dar espacio a lo nuevo que venga porque si no nunca podrá haber espacio para las cosas nuevas que nos van a llegar y hacernos felices.

La vida trata de darse tiempo para que el apuro que sentimos a veces se calme, para que las horas no se nos escapen, para que llegue el silencio y nos haga sentir la paz interior.

La vida trata de darse tiempo para sentir lo que se siente por dentro, sin prisas, para pensar lo que piensa sin urgencias, para ser consciente de la falta de consciencia de quienes no tienen que estar cuando no corresponda en nuestras vidas.

La vida trata de darse tiempo para escucharse a uno mismo, al sabio interior, y escuchar si es necesario al sabio de los demás, que no pasa nada por dejarnos aconsejar; para que con cada palabra se diga lo que se necesite decirse, sin importar lo que reciba el receptor, porque uno como emisor tiene derecho a decir aquello que necesite decir, con todo el respeto.

La vida trata de poder regalarse el tiempo para seguir probando, para poder insistir en la vida, para poder cambiar todo aquello que estimemos que hay que cambiar.

La vida trata de llorar las lágrimas que necesitemos llorar, reír tan alto como quieran nuestras risas, para perdonarse, ser perdonado y perdonar.

La vida trata de darse tiempo para estar con uno mismo, con los otros, para estar donde se elija estar.

La vida trata de ver en esa mirada especial tu propio reflejo, de acariciar con cada caricia el corazón del otro, de abrazar en cada abrazo fundiendo el alma propia con el del ser amado.

La vida trata de dar, de recibir, de celebrar.

Quizás porque cada vez que tú das estás dando un poquito de ti mismo y cada vez que recibes te entregan un poco de alguien, y todo ello es una celebración.

La vida es demasiado bella como para no celebrarla cada día.

DES’REE – Life

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©VictoriadelaFuente2018

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Fuente de la imagen Pixabay