¿QUEDAS O MARCHAS?

Quien quiera estar en mi vida, que esté, el que quiera marchar que marche, ya estoy mayor para andar rogando como si tuviera la edad del preguntón, ¡qué pereza!

A estas alturas de mi vida el perder gente, que no personas (que si me lees ya sabrás cuál es la diferencia y si no te la dejo abajo *), ya no me es algo desconocido, he perdido demasiadas  cosas que me resultaban importantes y que jamás pensé que pudiera superar, perdí sueños, perdí oportunidades y hasta personas que amaba. He perdido una lista de innumerables cosas que jamás hubiera pensado que se podrían perder…

Una vez llegados a ese punto, cuando se vuelve a encontrar el equilibrio y alguien parece ser, pero no es, quiere pero no logra, intenta pero no consigue, no alcanza, no le da la gana

¿¡Qué más da perder a quien que no se quiere quedar!?
¿¡Qué más da olvidar a alguien que no tiene valor para resistir!?
¿¡Qué más da perder a aquel que no tiene valentía para luchar!?
¿¡Qué más da no tener a uno que no quiere involucrarse!?
¿¡Qué importa prescindir de quien no hace otra cosa que amenazar con irse porque nada le importa estar que marchar cuando en realidad nunca estuvo!?

A mi lado sólo deben y pueden estar aquellos que quieran estar, los que quieran caminar conmigo sin juzgar ni criticar para destruir… los que usen su pasado como arma para construir un futuro más fuerte, los que me valoren lo suficiente como para defender su presencia conmigo ante cualquier intromisión de un agente externo que pretenda atacar lo que pretendo construir.

Y si alguien va a criticarme que sea con intenciones de ayudarme a ser mejor persona porque yo sí entiendo la crítica constructiva y sé cómo evolucionar gracias a ella, pero no tolero la crítica que se utiliza para emborracharse de poder matando al otro con malas artes.

Y si no es usando una crítica constructiva mejor que ni lo intenten, porque no estoy abierta a gente mediocre y amigos a medias porque yo nunca fui una persona mediocre ni amiga a medias, yo todo lo hago al cien por cien, implicándome.

Ya es hora de que dejemos las cortesías de medio pelo porque conmigo es todo o nada, porque, así como me dan, entrego por triplicado, la cuenta es simple.

Muy simple en realidad para mí.

Las relaciones, sean del tipo que sean, de pareja, entre amigos o de familia, tienen que ser como bañarse, no te puedes bañar un poquito, te mojas o no, y para bañarte en el mar de las relaciones lo mejor es zambullirse totalmente y bucear disfrutando de todo lo que nos ofrece la contemplación de lo desconocido.

La calma absoluta de estar bajo el agua, la belleza de la contemplación de flora y fauna que antes no podíamos ver, y salir de vez en cuando a respirar y volver a sentirnos con los pulmones llenos de aire.

Lo importante no es a quién he perdido en el camino, sino quién se ha quedado a lo largo de las curvas y lo fuertes que nos vamos haciendo a cada paso y con cada zambullida.

  • De gente viene gentuza, de personas viene personal, es como un juego de gentilicios

THE CLASH – Should I stay or should I go

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©VictoriadelaFuente2018

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Fuente de la imagen Pixabay