ENTRE BARCOS VIEJOS Y NORIAS

No sé si te has fijado que la vida es algo así como vivir en un barco viejo a veces o una noria, y que a veces te sientes como llevado por las olas, unas veces estás arriba y otras abajo.

Subidos en esa noria damos muchas vueltas, y en cada giro vienen a nosotros, a nuestras vidas diferentes personas de todas las condiciones posibles.

Algunos nos trajeron aire fresco mezclado con una tormenta de emociones, otros nos trajeron problemas de todo tipo y por eso salimos huyendo callados, aunque quisiéramos gritar todo lo que estuviera pasando, pero el tiempo se encarga de poner a cada uno en el sitio que le corresponde porque del karma nadie escapa.

Pero esa noria figurada de la que te hablo nunca se detiene siempre sigue girando sin tregua ni pausa.

Y no puedo dejar de preguntarme cómo será la noria o el barco de esas personas que antes he mencionado, porque, aunque ese movimiento sea continuo, algunos días se les pasen rápidos, parezcan ligeros, livianos y suaves, porque algunos días hagan frente a los demás que sean indolentes en realidad no lo serán, cuando  que les den una falsa sensación de mecimiento de los sentimientos; tiene que haber otros días en los que se hagan más duros, eternos, un verdadero infierno e insoportables de sobrellevar por la soledad, la amargura, el sentimiento interno de vacuidad, el rencor que sienten hacia quienes no pueden dominar, su sensación de  verse tal como son en el espejo, sin disfraces, sin maquillajes, sin sonrisas y risas impostadas para agradar a quien pueda estar mirando, sin tuning.

Y mientras tanto, nosotros seguimos con nuestras vidas ajenos a quien nos perturbó antes, a quien tanto nos odia, a quien nos detesta, nos envidia, y continuamos calmados e imperturbables, felices, sonriendo a sus negativos sentimientos con nuestra positividad… ¡¡qué mal tiene que hacerles sentir!! avanzamos girando hacia cosas buenas, fijos en evolucionar con el corazón y mente puestos en el amor que nos mueve, en los sueños que teníamos y que convertimos hoy en metas.

De repente, tomamos plena consciencia de cuán férreos son sus vanos sentimientos de venganza y cuán firme es nuestra relación, nuestra vida, nuestros cimientos, nuestros principios y nuestros valores. Y en todo esto está posicionado NUESTRO HOGAR.

En nuestra voluntad está el detener su intención y no permitir que lleven a cabo vendetta alguna, bajarnos y tomar con decisión las riendas de nuestra vida.

Decidir cómo y con quién vivirla.

Aunque la decisión se tomó en realidad con los actos del pasado y de otras personas.

La idea es sencilla tomar aire, coger impulso y dejar atrás el pasado, dejar atrás las viejas personas para abrazar lo nuevo, lo que nos da la vida, lo que amamos y lo que nos saca de bucles innecesarios de estupideces en las que antes estábamos.

Quizás de vez en cuando la melancolía nos juegue una mala pasada y nos diga que echemos la vista atrás para que deseemos lo que había en el pasado y nuestro ser más cabal nos haga comprobar cómo estaríamos dando vueltas sin rumbo fijo de haber seguido en el viejo mundo, en el mismo bucle, de espaldas a la consciencia que hoy mantenemos fuera del mundo de las subidas y bajadas.

Entonces desdeñamos el sentimiento de subidón para abrazar con ternura el sentimiento de estabilidad que tanto admirábamos en otras personas y que esperábamos tener en nuestras vidas y por fin tenemos.

FAMILY OF THE YEAR – Hero


 

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©VictoriadelaFuente2018

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Fuente de la imagen Pixabay