FLOTANDO

«Hoy es un poco más temprano que lo demás días, son las seis de la mañana la luz de la luna me ha despertado, todo parece estar flotando en la habitación y ya no me aguanto en la cama, me levanto y me voy al cuarto de baño, me apoyo en el lavabo con ambas manos, para levantar mi cara y mirarme fijamente en el espejo y no me gusta mucho lo que veo.La luna llena asoma por la ventana, está imponente hoy, alumbra tanto que puedo ver incluso antes de que se haga de día las cosas que hay dentro de mi habitación con perfecta nitidez.

Recuerdo cuando de pequeña me enseñaron cómo se hacían los dibujos animados y nos animaron a mis hermanos y a mí a hacer dibujos en una esquina de un cuaderno una cara sonriente que fuera cambiando poco a poco.

Pues en mi espejo, al mirarme veo algo similar, pero drástico, veo la imagen de mi reflejo de hoy, un yo pálido, demacrado, ajado, cansado, intranquilo, avejentado.

Mi cuerpo va alternando estados en los que lloro mares de lágrimas y me hundo, intento salir a flote sin poder flotar, pero no consigo engañar a mi yo interior, la verdad es que no deseo salir del estado en el que estoy, sólo deseo salir al pasado en el que te tenía en mi cama, en mis brazos, en mi mirada, y eras en todo momento el motivo de mis risas y mis sueños.

Ahora mismo sólo he vuelto al estado en el que estaba antes de conocerte con el agravante de haberte conocido.

Y es que conocerte ha sido por un lado lo mejor de mi vida como lo peor que me ha pasado, nunca voy a dejar de amarte, aunque tu tiempo haya pasado porque así lo has elegido con tus actos sobre mí.

Regreso a mi imagen en el espejo y me maquillo los ojos para no llorar, me pinto los labios para llevar una sonrisa que sea indudable ante todos.

Si la gente se fija en mi maquillaje quizá no trasluzca la tristeza de mi mirada. Quizá.

En realidad, no vivo, floto hasta el siguiente estado que me saque de este ensimismamiento en el que vivo, y vivo flotando con la esperanza de volverte a cruzar en cualquier calle y que no sea transparente para ti como lo fui el día que descubrí que eras un hombre desleal conmigo.

A veces me siento como una barca anclada, varada, que se mece al capricho de las mareas, subo y bajo al vaivén de algo que no alcanzo muy bien a ver, ni comprender pero en lo que tengo que creer, sí o sí, porque la veo a ella, la Luna.

Luego me acuerdo que no estoy muerta, sólo estoy flotando y aún con la sonrisa falsa pintada en mis labios salgo, sonriendo, a comerme el mundo aunque ya no te vea en mis calles, en mi día a día, aunque ya no seas parte de mi esperanza, aunque ya no seas parte de mí, aunque no estés esperándome cuando regrese».

He rescatado este tesoro que escribí hace cuatro años en un cuaderno de color violeta. Hoy ya no floto, manejo mi barca aunque de vez en cuando la mente me traiciona y vuelve a ser tuya.

PINK -I’m not dead

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©VictoriadelaFuente2018

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Fuente de la imagen Pixabay