ME VOY

Me voy porque no encuentro motivos para regresar otro día más a tú lado, otra noche a tu cama, aquí te dejo con tu vida, con tu pretendido trabajo, ése que te mantiene entregado hasta altas horas de la noche, te dejo con tu gente, con tus cosas que tanto te gustan y yo jamás podré entender, por eso me voy con mis cosas, mis relatos, mi pasión por la fotografía, mis puestas de sol y mis amaneceres, con esas cosas que tú tampoco podrás entender de mí.

Me voy con esas cosas sencillas mías que no te interesan, esas cosas mías que jamás pusiste un poquito de atención por conocer porque en esta relación la estrella eras tú, el importante eras siempre tú y yo iba siempre a rebufo tuyo, era simplemente tu sombra.

Me doy cuenta que nunca te importó sembrar una pizca de nada entre nosotros, que estás inmerso en tu mundo hoy, igual que antes de conocerme y que nadie podría cambiar eso.

Te dejo en un mundo de nunca, de jamás, del pasado, derrotando imposibles porque te crees Goliat y al mismo tiempo David, mientras que yo me veo bien tal como estoy, una chica que de repente se convirtió en una mujer segura de sí misma pese a que has hecho todo lo posible por socavar mi autoconfianza. Me voy porque tengo mil cosas que hacer y tú me frenas.

Te dejo frente al mar que tienes sobre el cabecero de tu cama, mientras que yo prefiero ir a verlo, olerlo y saborearlo, porque las cosas o se hacen de verdad o no se hacen.

Ahí te quedas, descifrándote tú solo porque yo no quiero ser la jugadora del sudoku que representas para mí, ni la que cante un pretendido gol porque resuelva el galimatías que eres, sin resolver nada al final.

Eres una pregunta y mil preguntas por respuesta que no me llevan a ningún sitio más allá de caos que contiene tu cabeza y del que no quieres salir.

Me voy, ahí te dejo con tus eternas dudas y me llevo mi corazón que, aunque me lo hayas roto, mío es y es que, aunque me cueste un millón de años recomponerlo lo lograré, te lo prometo, y eso que dices que es mi inmadurez, mis niñerías pero que sé que no lo son, también me las llevo en una cajita porque con ellas algo haré y te juro que será un éxito.

Me podrás encontrar en miles de sitios, al final tendrás que reconocértelo, donde menos lo esperes, en alguna canción, entre los que canten alegres, aunque hablen de sus penas en algún pub, estaré lejos cuando en tu espejo leas alguno de mis post it con notas en las que te decía que te quería, o te recordaba que tenías algo que hacer y me extrañes y, estaré cerca cuando en tus noches me huelas en tus sábanas en algunos de tus sueños, pero ya no estaré para calmar tus pesadillas, para abrazarte, para besarte, para amarte, simplemente estaré en todos los horizontes que no podrás alcanzar.

Pero yo no seré la persona que viva pendiente del agobio, que deje de respirar porque no le da tiempo a hacer todo lo que tenía pensado, yo tendré horas para todo, no como tú que siempre estás agobiado con el reloj, porque yo no quiero tener nada que ver con el tiempo, ni fechas, ni correr carreras para terminar haciendo nada en un trabajo fingido.

Estaré en las huellas que te dejé en cada abrazo, en cada compás que no bailes y en cada sombra que te abandone por tu cobardía por no ser capaz de decir un sencillo “te quiero”, estaré en las promesas incumplidas a las que me faltaste, estará el cadáver de nuestro amor postrado a los pies de tu cama pidiéndote cuentas pálido testigo para cada mujer nueva con la que intentes iniciar algo, así como yo fui testigo de todo lo anterior, eres el loco que solamente quiere vivir en el pasado.

Mientras tanto yo buscaré ser feliz con lo que tenga, con los rayos del Sol y de la Luna, la música de la radio y silencios autoimpuestos para poder escribir y meditar, intentaré ser feliz, aunque sea con pan y cebolla porque no me parece importante ir mas allá de dónde empieza el arco iris y ver cómo es la nariz del avaro gnomo y si su olla es grande o pequeña.

Y ojalá pudiera estar en alguno de tus sueños y te veas en una red como en la que me he visto yo por tus manos esperando que tus ojos se apiadasen de mí, pero no sabes lo que es la piedad. Pero me imagino que tus sueños deben ser tristes, aburridos y monótonos, mejor sigo en los míos.

Y ojalá te encuentres algún día mirándote al espejo viéndote el alma tal como es, ojalá te veas a ti mismo desnudo de artificios, de pretensiones de tipo que quiere, pero no es porque no llega y no llega porque no puede.

Ojalá el espejo te devuelva la imagen que todos perciben de ti y todos callan.

Ojalá algún día cuando te hayas olvidado del sonido de mi nombre en tus oídos lo escuches en algún círculo de amigos y te lleve al pasado, donde recuerdes que allí estuve y no me valoraste.

Ojalá, esa palabra que tanto te gusta, cobre más sentido en alguna frase que alguien que ames de verdad te estampe en la cara cuando menos lo merezcas, cuando más te duela y me recuerdes cuando yo lloraba con ella.

Me voy porque vivir la vida a medias no es vivirla y a tu lado medio vivo porque vives a mi lado la mitad del tiempo, la otra mitad tu lealtad no está conmigo y eso no es para mí.

Amar a medias no es amar.

Amar con condiciones no es amar.

Una media verdad es una mentira.

MALÚ – Invisible

 

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©VictoriadelaFuente2018

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