EL PALETO

Estamos acostumbrados a la idea de que un paleto es un señor de pueblo, un paisano que se calza la boina a rosca, que si se la quita le queda marcada en la frente por no hablar de una línea en su pelo.

Que lleva los pantalones subidos hasta los sobacos, que no hasta las axilas, esos pantalones de pana planchados con raya, aunque haga calor.

Ese señor que saca una ropa distinta los domingos para ir a misa y después como manda una norma no escrita se va, religiosamente, a tomar el vermut, con su chaqueta, esa que tiene desde los treinta y tantos porque no ha cambiado de talla, no como otras, ríete anda.

Es un señor, el paleto, que se afeita todos los días al alba tal como mandaban en la mili, nada se lava los dientes, jamás usó una crema, no conoce el desodorante, y que lleva brillantina y el pelo bien estirado p’atrás.

Es un tipo de hombre que habla con formas duras, que jamás expresó a nadie sus sentimientos, que se aferra a las ideas de antaño, aunque vayan en contra de lo que él mismo es.

Si.

Eso es lo que nos han vendido que es un paleto.

Lo que si te dicen que es un paleto viene a tu mente, te lo he dibujado perfectamente, ¿verdad?

Pero como en estos tiempos todo cambia hoy esta idea también ha cambiado.

Ahora hay paletos en cada ciudad, sin boinas, sin chaquetas, sin pantalones de pana encajonados hasta las, ahora sí, axilas, son gente que no ha salido jamás de su núcleo familiar, de su barrio, de su ciudad, de su provincia, o de su país.

No es una cuestión de dinero, no me interpretes mal, que no voy por ahí, es una cuestión de mentes abiertas o cerradas.

O aun peor que no quiere salir de sus ideas arraigadas en el pasado, hay gente que no sabe escribir una frase sin una falta de ortografía y si les dices algo se molestan porque no quieren crecer.

Hay gente que es muy paleta porque no saben lo que es el respeto y prefieren enseñar a sus hijos a molestar antes que enseñarles educación, hay gente tan paleta que es mal educada y aunque se les explique cualquier cosa y ellos continúan con su forma de ver cualquier cosa en la que están emperrados.

Hay gente tan paleta que no entienden lo que es prioritario, lo que es importante y lo que va después y qué forma parte de tu vida y qué no.

Hay gente paleta que tienen un ego tan grande que piensan que puedes vivir a la sombra de ese ego y sobrevivir, que ese ego no les deja ver más allá, que creen que tienen razón.

El paleto ya no es ese señor, o esa señora de la que te hablaba al principio, no, el hombre bonachón pero regio que se enroscaba la boina girando bajo ella, el paleto ha cambiado.

Igual que antes el guarro era un hippie y ahora están en la política con sus rastas, pero los de bien los llaman perroflautas y a los hippies de toda la vida los llaman Boho-chic, esto de la moda es la hostia, pero yo no me suelo meter ni en política ni en religión ya ves tú.

Ahora para mí un guarro es un hípster, que además de no afeitarse imita a los colonizadores del sur, hípster y paleto son siniestramente sinónimos.

Un paleto es alguien que defiende que puede escribir, observa cómo pongo esto:

Usar la letra “K” en lugar de que, qué.

“Xk”, en lugar de porque, porqué, por que y por qué.

El confundir ahí, ay, hay, y poner “ahy”… ¡brutal!

No saber las diferencias de: a ver, haber, y terminar usando “aber”

“Xa” en lugar de para

Y es que es tremendo cómo escribe la gente.

Nos hemos contaminado de la “móvilcultura” o debería decir de la desculturización que nos ha traído el móvil.

Todo esto no es más que un terrible indicativo de que no se lee, de que la cultura nos está abandonando, de que la colonización de la barbarie está a cada minuto más próximo porque nuestras cabezas, y lo que es peor, la de nuestros hijos y nietos, está cada década más vacía y por ende más fácil de llenar, propensa a meterle burradas de que setenta y dos vírgenes les van a comer no sé qué en un cielo que no existe si nos ponen bombas.

Una cosa es dejar las formas del móvil en el móvil y otra es usarla para ser un paleto en todo, en tu vida cotidiana, incluso para hablar o para desarrollar una filosofía de vida porque crees que lo que pasa en internet es real.

THE DEAD SOUTH – Banjo odyssey

 
 

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©VictoriadelaFuente2018

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Fuente de la imagen Pixabay