Querida amiga:

El otro día conocí una persona que era muy parecida a ti, ¡cómo me recordó a ti!, y es que la vi tan parecida a ti…

Cuántos recuerdos acudieron a mi memoria…

Ésa mujer vestía como tú, con tu mismo estilo. 

Tenía las mismas características físicas que tú, era tan  similar a ti…

Y es que tenía tu misma fortaleza en muchos temas y tu misma fragilidad en otras tantas cosas y tus mismas maneras a la hora de mover las manos, si es que me parecía que te hubiera imaginado a ti con algunos años más, o con muchos años, para qué vamos a engañarnos. 

Esta persona tienen el mismo color y corte de pelo que llevabas tú cuando éramos chavalas, cuando íbamos por ahí a hacer deporte por toda la ciudad con los mejores chicos y de veraneo por las mejores playas.. 

Sus labios y su sonrisa eran las mismas que las que solía ver en ti. 

Y al verla en ti descubrí cuánto te extraño, no es cuantificable.

Recuerdo las horas que nos tiramos contándonos miles de confidencias, cosas que compartíamos que para mí eran muy importantes pero parece ser que para ti no lo fueron tanto porque tú debías ser más egoísta de lo que lo soy yo, yo debo ser la más tonta de las dos.

Dicen por ahí que los verdaderos amigos no se pierden. 

Y yo te diré que a mí no me perdiste, me echaron de tu lado tus desprecios, cuando nunca fueron mutuos. 

Supongo que éramos las chicas de la zona oeste aunque tú preferías el sur y yo el norte.
PET SHOP BOYS – West End Girls

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©VictoriadelaFuente2018

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