Tú sólo decidiste no ser querido, fue tu decisión, tu  elección. No me puedes reprochar nada.

Decidiste encerrarte en un mundo turbio e improductivo  al que sólo ciertas personas acceden y al que yo no quería entrar y no respetaste mi decisión. 

Tú solo decidiste que nadie te conociera y permanecer anclado al esa forma de vida.

Decidiste que el mundo de las mentiras te era más importante, más fácil y más valioso que yo y que otras personas que dices que te son tan importantes en tu vida pero que en realidad no te valen una mierda. No te valemos nada. 

Tú solo decidiste que no querías querer. 

Tus “te quiero” están tan vacíos como tú.

No quieres a nadie, y lo peor es que no te quieres ni a ti mismo.

Decidiste que no eras persona de amores, que todas las mujeres somos unas putas el día que descubriste que eras hijo del pecado. 

Pero es que no hay pecado en el amor.

Tú solo decidiste que jamás ibas a perdonar a nadie de los que creíste que habían mancillado tu honor, tu hombría, o habían dañado tu corazón si es que alguna vez lo habías tenido.

¿Qué honor tiene alguien que se comporta como tú lo haces?

Decidiste que no querías que fuera suficiente para ti porque tú te sentías insuficiente para ti mismo. Tú sólo decidiste que era mejor vivir dentro de un submundo del inframundo aún arrastrando a los demás a intentar ser feliz siendo un buen hombre.

Y ante tanta presión y tanta tensión por tus decisiones, ante tanta soledad no he tenido otro remedio que ser más lista y algo egoísta y alejarte de mí aunque me cueste el corazón, o alejarme de mí por supervivencia, pero es que no creo que nadie pueda vivir bajo el yugo del que cambia de humor según cambia el viento, según los resultados de tus cosas, tus muy importantes cosas que en realidad no lo son, que son efímeras como enfermizas y de las que no quieres curarte..

No hay quien soporte semejante situación.

Por eso te vas de mi vida, porque no te aguanto con tu vicio, tus manías, tus cambios de humor,  tu ignorancia a la que te aferras como si fuera un el último clavo ardiendo del mundo, te vas de mi casa porque no soporto tanta cabezonería sin sentido, tanta mentira que si fueras mínimamente inteligente te pensarías antes de soltar en voz alta.

MISS E – Hummingbird

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©VictoriadelaFuente2018

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