Una cosa es cómo tú me ves y otra cómo yo me veo.

Yo me he visto de diferentes maneras a lo largo de mi vida y ni siquiera lo he advertido.

Tú me ves por cómo eres. Yo me veo por cómo me siento.

Tú me ves por tus prejuicios. Por la educación que has recibido o la que no, por tu formación, por tus creencias, por tus valores o la ausencia de ellos.

Yo me veo por cómo he vivido, por mis carencias, mis creencias, mis valores y las personas que tengo en mi vida y las que me faltan en ella y las personas que añoro cada día.

Por lo tanto, perdóname si tu opinión sobre mí me importa tan poco como tú me importas a mí, porque no eres relevante en mis días, en mis noches, en mi medio de vida, en mi creatividad o en mil cosas más.

Porque a fin de cuentas has de recordar que no eres tú quien puede juzgar a nadie o eso dices que dicen tus creencias, así que no te erijas en juez.

En todo caso eres libre de juzgarte a ti mismo por los patrones que intentas imprimirme a mí.

Pero yo… Permíteme decirte que soy libre.

Soy mucho más libre de lo que piensas para entre otras cosas decirte esto y mucho más.

Si no te gusta ya sabes lo que tienes que hacer… Aprender a no juzgar y madurar.

Aprender a valorarte y no dejarte llevar por lo que hace la mayoría de la gente, no pensar según quien te rodee y cambiar según con quien hablas.

THE SOUP DRAGONS – I’m free

Si te ha gustado tienes otras publicaciones para leer en:

Voy pasando páginas

©VictoriadelaFuente2018

¡SI TE GUSTA COMPARTE EN TUS REDES SOCIALES!

Imagen en Pixabay