Otra vez llueve fuera, las gotas de lluvia hacen dibujos aleatorios mientras discurren hacia abajo por el cristal de la ventana, otra vez la maldita lluvia me bendice con tus recuerdos y vienes a visitarme.

La lluvia hace que piense en ti.

Otra vez.

O quizás consigue que gota a gota piense en nosotros.

Regresan a mi memoria aquellos momentos vividos y los que imagino, aquellos que no vivimos quizás por cobardía quizás por desidia.

La lluvia me recuerda como era la sensación de sentirme entre tus brazos, la cálida sensación de tus abrazos fuertes que me hacían sentir a salvo de todo.

Al átono compás del son de la lluvia cierro los ojos para volver al pasado y volver a escuchar tus palabras entre susurros mientras me acariciabas la piel erizada haciéndome volar.

Maldigo a la bendita lluvia que me deja soñar despierta contigo y con nosotros que pudo ser y no fue porque te resistías a ser la mejor versión de ti mismo.

Escuchar la lluvia me hace pensar en ti, en mí, en nosotros y con su ritmo átono en el paso del tiempo que me dice que hice lo adecuado, por mí, por ti, por nosotros, aunque ya no te tenga, aunque ya no nos tengamos.

Antes necesitaba de tu permiso para tomar cada decisión de mi vida y ahora ya no, me gustan esos momentos en los que te cuelas en mi mente mientras te siento ahí donde estás aún resguardado en lo más profundo de mi corazón aferrado a mi alma, agazapado para que yo te piense un minuto antes del sueño y te fundas conmigo en mis sueños y al alba que seamos uno como siempre antes.

Atesorar esos momentos en los que te vuelves a meter en mis sueños y en mi cuerpo es una joya que guardo para  cuando la lluvia escasee, porque aquí llueve cada vez menos.

Tengo que contarte algo, y es que con el paso del tiempo he llegado a la conclusión de que la culpa de todo lo que pasó es tuya, y no mía.

Mi bandera siempre fue la honestidad y la mostraba allá donde me llevabas.

Mientras que tú eras el rey, ¿qué digo el rey? El Visir y el Emir de las mentiras y las relaciones solapadas.

Llueve, y tú más que nadie sabes que lo hace aún sin ser un diluvio, llueve en mi corazón por lo que pudo haber sido y no fue.

KELLY CLARKSON – Since you’ve been gone

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©VictoriadelaFuente2019

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