Más de una vez he pensado que la tierra se movía bajo mis pies, no literalmente, no por un terremoto, sino por acontecimientos desgraciados que tenían lugar en mi vida, cosas que hacían que mi equilibrio emocional y personal se fuera allí donde el horizonte se desdibuja.

Te puedes imaginar que correr a buscar la línea del horizonte es como correr buscando el punto donde nace el arcoíris, porque cuenta la leyenda que allí un gnomo ha enterrado una olla llena de oro y allí al lado debería estar mi equilibrio, ¡que le den al oro!, el oro se gasta y con el equilibrio yo puedo lograr lo que me proponga.

A fin de cuentas, la vida es equilibrio, venga lo que venga, vamos a decir que somos una columna de piedras y que cada piedra es una de los factores que compone nuestra vida, amor, familia, hogar, amistades, principios y valores, formación, yo pondría en último lugar las cosas materiales pero son cosas muy a tener en cuenta, son esas cosas que tenemos y valoramos porque nos facilitan la vida, una casa, un coche, ropa, un ordenador, un teléfono, y la lista se puede ir haciendo tan grande como tú quieras, y tienes que visionarlas como si estuvieras jugando en la playa y construyeras una torre de piedras que son esas cosas convertidas en piedras que se mantienen en mágico equilibrio.

¿Ya?

Juega conmigo en tu mente. Como cuando éramos niños, estamos en la playa y jugamos interactuamos y charlamos, juega, saca tu niño interior a esa playa, coloca las piedras en el orden que te parezcan más importantes.

Bien, ahora que estás en situación vamos al día de hoy como si lo estuvieras viendo todo desde la silla de un cine, en ese cine tú eres el mago que puede manejar todo lo que pasa en la playa, a fin de cuentas es tu playa, tú eres el niño, y recuerda ¡SON TUS PIEDRAS!, es tu vida.

Ahora vamos a jugar al juego de las metáforas:

Van a venir cosas que vamos a llamar por un nombre pero serán otras cosas:

Que venga el viento, y tú tienes que pensar en qué ocasión algo que te ha pasado te ha sacudido con la fuerza del viento y te dejó con la misma sensación, frío y pasmado. Una ráfaga de viento puede ser aquella noticia que te llegó y te dejó helado, que además no pudiste ir a compartir, como la muerte de un ser amado que te pilló fuera sin poder ir a despedirte.

Que venga el calor del sol con su calor a esas piedras, y haz lo mismo, piensa. Algo así puede ser ver cómo a alguien se le quema la casa, su hogar y no tienen cómo comenzar sus vidas, no hay ceros desde los que recomenzar, solidaridad no es más que una palabra.

Que venga el agua, olas, tempestades, nieve, granizo… y te vuelvo a pedir que seas el mago que maneja el cine y visiones también.

Malas decisiones que conducen a malas situaciones, separaciones, divorcios, discusiones, adiciones, trabajos que son peores que no trabajar, círculos viciosos y triángulos amorosos, mentiras… situaciones que en cualquier caso tú sabes que no contribuyen al equilibrio, a ningún tipo de equilibrio, piénsalo.
Alguna vez puede venir todo esto junto, será fruto de todo lo anterior y, hacerte sentir fuera de lugar, que ningún sitio es «tu sitio», que estás fuera de lugar, pero el equilibrio nace de dentro y cuando recuperes el norte volverás a verlo todo en calma.

Tendrás que buscar cuáles son los puntos que te anclan a tus raíces, qué te hace fuerte.

No para todos funciona lo mismo.

Para unas personas funciona el deporte, para otras funciona cantar, otras les motiva pintar, o escribir, para otras su pasión es cocinar, a otras lo que les mantiene a flote es la familia y a otras es el bricolaje, para otras es un huerto.

Lo que jamás te dará el equilibrio será una actividad desequilibrante en sí misma, pon tú el ejemplo, yo tengo miles en la cabeza, pero cualquiera que suponga un exceso, comer, beber, drogarse, jugar, incluso hacer deporte o beber agua en exceso será contraproducente para tu organismo.

Hay que buscar ese equilibrio que intentabas lograr con las piedras de la playa que intentaba explicarte.

El equilibrio en cualquier caso nunca debes anclarlo a otra persona o a una situación, porque ¿qué pasa si esa persona o esa situación desaparecen de tu vida? Una novia, un marido, o un trabajo…

Estarás siempre condicionado o supeditada a las condiciones externas, ¿cierto?

Por eso tu vida, tus piedras.

STEVE MILLER BAND – Fly like an eagle

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