Cuando oigo a la gente hablar de la felicidad casi me quedo paralizada, la gente tiene la impresión de que la felicidad es un estado en el que se vive de continuo, pero yo la percibo como algo diferente.

La primera vez que me sentí feliz a tu lado  creí que podrías hacerme feliz  a menudo y me enamoré de ti, pero tengo esa jodida costumbre tan mía de hacer las cosas bien y me enamoré hasta los tuétanos, me enamoré impregnando de amor por ti cada brizna de mi alma.

Ahora ya no tengo claro de qué estarán hechas las almas.

Si de luz, como muchas que conozco, o de ponzoña como la tuya.

Yo no soy una ilusa, nunca lo fui y,  creo que sé cómo funciona eso de la felicidad, no es como una bombilla que encienda y apague  mi vida.

Es más bien como si fuera un flash que te destella en la oscuridad haciendo que veas cómo es el camino que te llevará al próximo punto de felicidad, es algo así como un dibujo de puntos y al final te ves con un mapa que es tu vida.

Y yo desde luego tenía los ojos bien abiertos para verte porque eras la persona  más bonita que había visto en mi vida y te admiraba tanto como te adoraba.

Pero tú no eras capaz de ver la adoración que yo sentía por ti, ni eras capaz de sentir el amor que había dentro de mí, porque alguien que vive en el pasado no puede estar en el presente para cultivar un futuro.

Al final los lazos del pasado fueron para ti como si brazos de un pulpo te tuvieran atrapado y te abdujeran de las posibilidades del futuro, cegado estabas y cegado sigues, pues no hay peor ciego que aquel que no quiere ver cual es su obstáculo y menos si está enamorado de él como tú lo estabas de la melancolía.

Una vez vi quién era mi rival yo tomé la dolorosa decisión de irme de aquella situación y seguir con lo mejor que tengo, mi vida.

LED ZEPPELIN – In the light

SI TE HA GUSTADO NO OLVIDES COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES
RECUERDA QUE AHORA TIENES MIS ARTÍCULOS Y RELATOS EN:
http://voypasandopaginas.com