Si pudiera contarte todo lo que siento en este pobre corazón que ya está demasiado cansado para juegos, creo que  el cielo y la tierra se abrirían con quejidos y lamentos que nadie podría decir que sus respectivos corazones no escuchen.

Tu  corazón se ha ido tornando negro con cada amanecer y con cada atardecer, pero estoy convencida de que oyendo como yo me partiría el tuyo no tendría otro remedio que quedarse por el suelo. 

Si pudieras ver desde mi punto de vista, desde mi forma de sentir y pensar lo que me has estado haciendo creo que no podrías contener el aliento, creo que no querrías hacer otra cosa que vivir  para redimir este dolor, no creo que quisieras cargar con esa culpa, pero claro, para eso tendrías que tener un alma y conciencia, pero dudo mucho que tengas una sombra de alguna de las dos.

Todo lo que me queda es un pedacito de mi alma en un charco sangriento por alguien como tú, un ser de alma mugrienta y corazón de piedra,  que no alberga buen sentimiento ni pulcro pensamiento, pero he de decirte que las almas se recuperan cuando son almas buenas y tú sabes que todo lo que yo hice mientras estuve a tu lado fue con la mejor intención y por tu mejor futuro.

Tengo que contarte algo, un secreto so jumento que me he hecho un  juramento a mi misma, que de este duro trance saldré vencedora porque yo fui sincera en cada momento, ¿puedes tú decir lo mismo?,  la elegancia se porta no se compra, la dureza del diamante es algo que una persona lleva dentro o no y, yo soy dura como un diamante desde la cuna.