Y un día te verás frente al espejo, tú frente a tu soledad y, oirás aquella canción que te sorprenderá con sus ritmos para indicarte que han pasado más años de los que quieres reconocerte ante él y ante ti mismo.

El problema no es problema si estas preparado para asumirlo.

El problema no es el problema, sino tu forma de encararlo y negar los problemas como si fueras una avestruz no es la manera de que el problema desaparezca.

Pero es que tienes una colección de problemas que no quieres encarar, prefieres meter la cabeza en la tierra y ver si desaparecen, o mejor aún, disfrutar de algunos de ellos, ¡que gusto dan! ¿eh?

Para cada situación hay una solución, pero la negación no te saca de donde quiera que estés.

Para avanzar hacia la salida de cualquier pozo hay que dar pasos hacia delante, no bañarse en la mierda del fondo del pozo.

El problema es que si a la persona que intenta ayudarte la arrastras por tu fango cuando ése no es su sitio no pienses que se dejará llevar al fondo, si vas a buscar a esa persona lo mismo la  vas a encontrar.

Si vas por la vida riéndote de la gente que te rodea tienes que tener claro que habrá gente que se irá apartando de ti, pero sobre todo ten muy clarito que no eres mejor persona que aquellos de los que te rías.

Quizá tú en otro camino, con tus zapatos, no habrías llegado en mismo estado a donde han llegado esas personas de las que tanto te ríes. 

Por lo que tu risa, tu desprecio, tu prepotencia tienes que tener en cuenta que quizás le  quedan pequeños a esas personas de las que te ríes y a las que les dices cosas poco ocurrentes, y no les das más que pena, una pena tremenda porque la vacuidad absoluta de tu alma es la que te lleva a tratar a las personas que te rodean así.

Quizás al principio despiertes compasión en determinadas personas, familiares, amigos de esos que se llaman “amigos de siempre”, pero tengo que decirte que esos amigos con los años se van, van haciendo su vida, van haciendo sus propias familias y te dejarán atrás.

Ya no les hará gracia tu forma de ser cruel y reírte de quien ahora vean como un blanco débil, los suyos. 

Entonces en su mirada podrás leer que solamente desean tenerte lejos, que sin palabras te dicen “no me toques a los míos que ya no me haces gracia como cuando éramos chavales”.

Quizás con su actitud, si eres un poquito observador, podrás percatarte de que prefieren su paz interior y la exterior también antes que un enfrentamiento y ponerte las cosas claras, los puntos y as íes.

Quizás ya les importas una nada muy grande como para esperar a que te des cuenta de que la buena gente no se ríe de los demás, no insulta, no hiere, no es cruel… quizás les importas una nada como para mandarte un mensaje al año por ciertas fechas, o dos si la curiosidad les pica.

RAG’N’BONE MAN – Human