La vida va y viene.

Vas a tener buenos días, regulares, malos y días insufribles de los que creerás que no podrás recuperarte, días de los que se te harán largos como si fueran una semana, un mes y un año tal vez, de esos que los llamarás una mala racha.

Pero la vida va y viene.

Vas a tener en tu vida gente buena, regular, mala y personas de las que podríamos llamar hijos de puta, pero qué culpa tendrán las vendedoras de sexo de sus acciones… y qué fácil es recurrir al insulto fácil para faltar al presunto respeto cuando queremos descalificar a alguien que nos ha hecho pupita, esas personas de las que tu corazón y tu alma no crea que cuando te veas herida por sus malas acciones te puedas recuperar, que lo que han roto en lo más profundo de tu ser no parezca una herida sino una grieta, que eso que te dicen de que todo lo cura el tiempo te parezca imposible, porque esos hijos de puta son el último pensamiento sobre tu almohada y el primero al salir el sol.

Pero la vida va y viene.

Entonces en los devenires de la vida te dará la oportunidad de entregarte algún regalo, según las creencias de cada uno lo llamarán de una forma o de otra.

Justicia divina.

Karma.

El nombre a fin de cuentas no es importante, qué más te da.

Habrá quien lo llame venganza del tiempo que todo lo pone en su sitio, pero el caso es que a todo el que va por la vida jodiendo le llega el momento de ser jodido.

Tenga o no cremita para que no le duela.

Esté o no preparado.

Todas las tortillas deben darse la vuelta.

THE BYRDS – Turn! Turn! Turn!

Tenga ganas o no de jodiendas.