Con una mentira es posible que engañes a alguien durante un tiempo. 

Con dos mentiras es posible que engañes a la misma  persona, pero menos tiempo.

Pero a medida sigas mintiendo cada vez más personas se irán descolgando de tu vida porque irán descubriendo tu forma de comportarte.

Es posible que me engañes a mí hoy, incluso mañana, pero a la larga me harás más fuerte, más analítica, más observadora ante lo obvio que hay en tu corazón

En algún momento todos van a pensar en el cuento de Pedro y el Lobo cada vez que te pillen al principio de conocerte en una mentira, pero luego terminarán por no creerte nada. Habrá quien te diga las cosas una o dos veces. Habrá  quien no te diga nada y sencillamente se aparte de ti con la mejor de sus sonrisas, pero verás en sus miradas un “no sé qué” que con el tiempo aprenderás a identificar, es el propio hedor que producen tus mentiras que han aprendido a identificarlo y se apartan espantados de tu lado. Habrá quien luche a tu lado para que hagas las cosas bien ¿pero a fin de cuentas qué es un mentiroso?

Un mentiroso no es otra cosa que un adicto a sí mismo y a su ego.

Y es que una persona mentirosa no cambia, miente para que sobrevivan sus oscuros objetos de deseo, sus más bajas pasiones,  sus vicios o incluso peor, mentirá porque su vicio es sencillamente mentir. 

Los que no practicamos una vida de falsedad sabemos que con esas mentiras lo que  te dices a ti mismo son varias verdades indiscutibles:

Eres terriblemente débil.

Débil como para decirte a ti mismo la verdad. 

Eres un cobarde.

Eres tan cobarde que no te atreves a enfrentarte  al mundo con tus acciones y por eso las enmascaras bajo mentiras que usas para disfrazarte. 

Pero eres lo que eres. 

Al final las mentiras son lo que son. 

Cuando era pequeña me decían que las mentiras tienen las patas muy cortas. 

Yo añadiría que las patas de las mentiras además es como si fueran un niño que no tuviera las piernas iguales y  llevara las zapatillas atadas una con la otra  y se trastabillase cuando le hace falta empezar a correr cuando la verdad llega rauda y veloz a los oídos de quien prestó atención a la mentira por primera vez, por el motivo que fuera, desconocimiento, ilusión, inocencia, ignorancia… hay tantos motivos como personas con las que trates.

Y como a todos los niños se les olvidan las cosas.

Para ser buen mentiroso hay que tener una memoria prodigiosa.

Además, hay pocas mentiras que se puedan mantener frente a todas las personas con las que trates, es muy difícil contar la misma versión de una mentira a una madre, a un jefe, a un hermano, a una amiga, a una esposa porque todas esas personas interactúan entre ellas y pueden hablar sobre las versión 1.0 y la 1.1, ¡qué putada chaval!

Además, has de saber que  cuando empiezas a contar la primera mentira siempre es necesario una segunda para taparla y así sucesivamente, hasta que el embolado toma dimensiones de alud. 

Un alud que te va a hacer quedar mal con todo el mundo, con todo aquel que quieras o te quiera. 

Quedarás como mentiroso con familia, amigos, compañeros… pero lo peor no será que te vean como eso, lo peor será que sepan el por qué de tus mentiras y te vean como realmente eres, cobarde, débil y a qué obedecen tus mentiras.

Entonces llegará una avalancha que se llevará por delante todo aquello que te importe irremisiblemente, sea personal o material.

Solamente porque los demás mientan no hay que mentir como norma, únicamente porque se haya crecido en un ambiente en el que reinasen las mentiras hay que ser un mentiroso.

FLEETWOOD MAC – Little lies