Busca incesante por toda la cama a un amante que ya no está, despierta del sueño para descubrir que jamás estuvo allí. 

Recuerda las risas y ahora cae en que él se reía de ella

Miles de piezas de un puzzle vital van encajando en su respectivo lugar, era un puzzle que estaba montando sin saber ni cómo era, ni cuántas piezas tenía, y quién lo sabía callaba porque era más fácil tenerle lejos que cargar con él, así sería ella la que portase la carga que suponían sus acciones que para todos estaban fuera de lo normal. 

Hacerse una fotografía que no era más que para poner celosa a otra mujer, no era por ilusión que hubiera en lo que él con ella iniciaba, pues ni siquiera el arma se presentaba presta a la batalla en la que no habría ningún desafío pero la contienda terminaba en desastre pues aquel triste balano tenía a su dueño pensando en aquella otra mujer. 

Una mujer y un amor  que negaba, que ponía de guarra, de vieja, de zorra y todo llevado por la rabia de un amor en ningún caso verdadero que fue traicionado por la falta de dinero, ya que él siempre dijo que ella se dedicaba a una profesión tan vieja como el mundo, pero de testimonio había un papel que lo contó todo derrumbando la vida y la inocencia de aquella pobre idiota que buscaba incesante a su amante por toda su cama. 

No sabe aquel pobrecillo qué infiernos ha pasado ella, de qué pantanos ha logrado salir para llegar a la luz y ayudarle en sus graves problemas y lo que le cuesta no mirar en cada beso a aquellos avernos. 

Al descubrir toda la verdad no queda nada, no hay posibilidad de ser nada, olvido, quizás unas líneas en su diario que escriba movida por la rabia, la inocencia, la soledad…

Pero todo pasa

Sabe que ha salido de trances peores y que la misoginia y otros males no son curables y que se vive mejor sin ellos. 

Sabe que cuando el universo cierra una puerta quiere abrir una nueva y quizás es porque nos merecemos una oportunidad mejor. Y a veces todo pasa por algo, en esta ocasión ha pasado por algo mejor…

Un sueño de los que soñamos con los ojos abiertos para cumplirlo y no una pesadilla.

Un sueño materializado de los que hacen que deje de buscar a aquel amante que no valía para nada porque todo lo que había aprendido se lo habían enseñado aquellas mujeres que vendían amor de tiempo a cambio de monedas.

Un sueño que se hace real día a día para darle solo a ella lo que aquel amante daba por morbo a sus anteriores amigas y a vecinas, porque cuando te vas de la vida de alguien todo sale, la verdad sale a la luz.

ALANIS MORISSETTE – Not as we