Hubo personas que solo llegaron a mi vida buscando un beneficio propio a costa mío y después de conseguir aquello que  quisieran se volatilizaron, unos más deprisa que otros sin dejar rastros unos, otros siendo más pesados y cansinos.

Hubo quien fue incapaz de reconocer sus problemas y con ellos marchó por orgullo o por cobardía, ¿qué más da ya? Qué más da cuando los problemas de alguien arrastran a quien le ame en su salud

En cualquier caso, son personas egoístas que tengo claro que debo olvidar porque yo nunca estuve en sus mentes ni en su corazón

Si lo hubiera estado las cosas habrían cambiado, el esfuerzo no habría sido tal. 

Hubo también personas que, quizá sin quererlo, o quizás sin coraje para evitarlo, me hicieron sufrir y lastimaron mi corazón.

Hubo quienes lo hicieron con toda la intención intentaron  matarlo, pobre de mí pobre corazón

Durante un tiempo pensé que lo habían convertido en una piedra de un extraño color, con algunas notas iridiscentes que me recordaban que allí había sentimientos en otra época, que era algo vivo, pero ahora lo habían convertido en algo similar a una piedra volcánica y porosa entremezclada con una labradorita. 

Durante un tiempo me volví una roca también, y no sabía que no es el tiempo el que lo cura todo, sino la distancia, porque si tuviera cerca a esas personas no habría paz para esas alimañas porque alguien sin corazón no podría tener remordimientos

Todas esas heridas que me infringieron tardaron demasiado tiempo en sanar, porque eso es lo que les pasa a las personas que somos sensibles, a veces creo que es posible que aún estén sangrando.

Demasiado tiempo porque un día sin soñar, sin vivir plenamente, sin sonreír, por culpa del dolor infringido por alguien desalmado es demasiado tiempo perdido. Sin duda.

Pero cuando pienso en los motivos que pudieran llevar a aquellos a tratarme como lo hicieron no me queda otra que llegar a la conclusión de que no son personas, sino seres, a los que debo saber perdonar, no por ellos, sino por mí, por  no cargar con el sentimiento negativo de que me supone el rencor o el odio hacia sus acciones. 

Sus humillaciones

Sus denigraciones

Sus vejaciones

Sus ninguneos

Sus mentiras

Sus traiciones.

Sus dobles vidas.

Sus malas respuestas que no merecía. 

Jamás merecí nada de aquello. 

Pero como contrapartida a lo negativo que habían hecho ese tipo de seres yo tenía una legión de personas fantásticas sosteniéndome en mis días más bajos. 

Todas aquellas personas que me han acompañado en algún tramo de mi camino vital.

A veces algunas de esas personas me  ayudaron a levantarme cuando había caído, otras estuvieron a mi lado cuando me sentía devorada por la soledad, otras me ayudaron a llevar una carga muy pesada compartiéndola. 

Esas personas que me hicieron sentir su cariño y su afecto dejaron marcas imborrables en mi corazón.

Gracias por dejar una marca profunda en mi camino que me sirviera de guía para salir de la oscuridad, pero sin pisarme,  gracias por compartir mi camino y darme cariño, gracias por los momentos de amistad y de amor

Gracias por darme aliento y calidez pintando el sol en mis días más grises.

Gracias por pintar un arcoíris que me recuerde que hay colores y no sólo el blanco y negro, que para que vea los colores brillantes que hay, aunque haya un poco de lluvia danzando con la luz del sol.

Pero el arcoíris no sería posible sin sol y lluvia, y aunque a veces me haya sentido empapada por esa lluvia de mis propias lágrimas gracias a la luz que esas personas especiales me han aportado apoyándome.

Durante un tiempo lo tuve todo, durante un tiempo no tuve nada, ahora ya sólo puedo remontar porque no tengo nada más que perder.

Victoria de la fuente

Durante un tiempo estuve ciega ante las traiciones de los demás, ahora las veo llegar de lejos, llegan cabalgando y veo incluso el polvo que levantan aunque lleguen trémulas pero oigo los cascos de los animales en los que cabalgan y los susurros de las hojas a su paso.

Ya no viviré cegada nunca más.

DAVID BOWIE – Lazarus