Sé que estás deseando oír cómo suena un “te quiero” en mi voz, que deseas ver cómo te lo digo, cómo mis labios articulan las sílabas y cómo suena un “te quiero” en mi voz para lanzarte sobre mí cuan leopardo para estrecharme entre tus brazos fuertes y grandes, lo noto cuando me dices que me quieres y enarcas la ceja esperando mi respuesta.

No te equivoques, no es que no me despiertes sentimientos, no es eso.

Es que he vivido este mismo comienzo más de una vez, y de dos también. Bueno este, este no.

Te diré que te quiero cuando esté segura de que tú me quieres únicamente a mí, que no hay nadie más.

Que cuando me miras a mí no ves a otra persona.

Te diré que te quiero cuando la rabia me abandone.

Cuando note que la ira que se esconde bajo ciertos comentarios se aplaque y las menciones sobre otras personas de nuestros respectivos pasados dejen de tener un protagonismo que ellos no se merecen para pasar a tener un lugar preferente nuestros propios méritos juntos.

Te expondré mis sentimientos cuando vea con seguridad que las personas del pasado no suponen un problema entre tú y yo, no se trata de que las vea como una amenaza para mí, que no es eso, sino de no verte alterado por sus acciones, porque son nocivas como personas y fuiste tú en el pasado quien llegó a esa triste conclusión, no yo.

Yo no puedo hablar sobre quien no conozco.

Algo que no hacen quienes no me conocen y a quienes dejaste.

De menuda lacra te libraste.

Te diré que te quiero en algún momento, quizás mientras duermes, quizás ya te lo haya dicho y no lo sabes, quizás te haya dicho que yo también y no me lo has cogido entre nuestras muchas bromas, quizás antes de colgar el teléfono cuando he asumido que ya has alejado tu oreja del aparato para poner el dedo sobre el display de tu pantalla en el punto rojo para colgar.

No creo que haya una fecha para querer a una persona.

Díselo a una madre, porque según sabe que está embarazada y aún sin ver a su bebé estará irremediablemente enamorada de su bebé para toda la vida, sea niño o niña, y cuando lo ve por primera vez ese amor será una promesa eterna.

No creo que sea un problema de timidez, porque yo jamás fui tímida.

Es más bien un tema de que me estoy frenando porque en algunas de mis relaciones cuando he confesado mis sentimientos se ha roto el hechizo y me han jodido, no quiero que se rompa lo que tengo contigo, pero sobre todo no quiero que nadie vuelva a joderme la vida.

Es algo así como que si no lo digo no pasa…

Te estoy imaginando destripado de la risa mientras lees esto y oigo tus carcajadas y ya tengo un día diferente, como todos los días desde que nos conocimos.

Pero mientras yo hago lo mismo que te pido… haz eso que haces que tanto me gusta, ámame como lo haces desde que posaste esos ojos verdes tuyos sobre mí y te enamoraste de mí, lo supe por tu risa, porque cuando un hombre se ríe de los chistes de una mujer es ella la elegida.

Mientras me salen esas dos palabras sigue amándome como sólo tú sabes hacerlo haciendo que me derrita desde dentro hacia fuera, porque has logrado que recupere la fe en algo que creía extinguido en mí desde hacía años.

ELLIE GOULDING – Love me like you do