En ocasiones cuántos más seres humanos conoces más amas a los animales, porque aman incondicionalmente, sin reproches y sin celos

Sin mentiras y sin medias verdades. 

Porque cuando te miran lo hacen con amor del de verdad en su mirada y cuando se te acercan es porque de verdad lo desean.

Cuando un animal de los que tenemos en casa se te acerca a darte mimos no es para darte una puñalada trapera, no sabe lo que es jugar con tus sentimientos o dejarte en la estacada.

Te espera con el corazón y la paciencia que les caracterizan.

Van donde los lleves y te acompañarían al peor lugar si van contigo.

Te defenderían del peor enemigo dando la vida por ti y salvarían a tus niños rescatándolos de lo que tú no ves, no hueles, no oyes, no sientes.

Sufren sin quejarse, hablan sin voz ni palabras, nos hablan con la mirada y dan las gracias con esos ojos llenos de gratitud mientras nos siguen por casa a veces con sus pasos a veces entre los muebles o por las habitaciones levantando una oreja.

A veces peludos pequeños, a veces mantas de pelo de cuarenta kilos se nos hacen imprescindibles en nuestras casas para que no haya eco entre nuestros muros y sean hogares con sus presencias, sus pelos, sus juguetes, sus maullidos y ladridos, sus juegos, y lo mucho que nos quejamos de tener que levantarnos un domingo temprano para atenderlos, pero que suponen uno de los trazos en la letra N del norte de nuestra carta de navegación en la vida, porque son amor y nos enseñan a amar y a llevar horarios, a ser responsables, y a organizarnos.

Estamos acostumbrados a contemplar a gatos y perros entre los animales domésticos que más nos acompañan, aunque me gusta pensar que hay otras especies que pueden dar lo que describo, como un ratoncito, un hurón, un conejo, aves, y otros animales, siempre que no hagamos volar la imaginación por más que nos apetezca ser el protagonista de una película de ciencia ficción en la que fabulemos sobre un animal peligroso que pueda ser amistoso y perdamos la vida.

Aún tenemos mucho que aprender de los animales y para eso es necesario que no nos creamos superiores ni imprescindibles en esta tierra nuestra que es La Tierra de todos, y que no hay otra.

Video de animales y mascotas en situaciones graciosas.