Escondí mis lágrimas en un lugar secreto, las escondí de ti, las escondí hasta de mí porque mi vida se había convertido en un bucle del que no sabía salir

Los bucles son como los rizos de las niñas que nos recuerdan a la niña de aquel cuento, en algún momento empiezan, pero en algún momento deben terminar también. 

Me enfrentaba sin saberlo a tres figuras que no querían que tú y yo estuviéramos juntos y que hacían juntas un frente común para evitar que nuestro amor se desarrollase por más fuerte y buena que fuera la semilla.

Me recordaban a las figuras de la joven, la mujer plena y la vieja, que representan los tres estados de la mujer, pero que no correspondían en nada con lo que en esa representación se quiere decir porque ellas no eran ni la frescura, ni la plenitud, ni la sabiduría.

Me escondí tan bien, tanto, que me he quedado varada en algún lugar y lo único que me queda son los recuerdos de tus manos en mi piel, tus besos y tus formas conmigo y que tras todo aquello creí adormecerme como mujer.

Yo creí que cuando estábamos juntos mi mundo y tu mundo se iban a fusionar como en un bigbang y que sería un “nuestro mundo” en el que encontraría un punto de inflexión, de verdad creía que ese punto de ibas a ser tú. 

Pero no lo fuiste. 

Te amaba, te amaba más de lo que mi corazón podía asumir, quererte para mi alma era una bendición, pero era una traición a mí misma por tus acciones y tus traiciones. 

Tú simplemente estabas muy lejos, perdido en otros mundos, aunque a veces me pareciera que te esforzases por mostrarte cercano. 

Pero eran unos momentos de cercanía entre la bruma de tus repugnantes actos. 

Amarte como yo te amaba era insano, era la locura que me curaba de todos mis males pero que me quitaba la razón anulada por la pasión

O quizás al final fuiste ese punto de inflexión que me hacía falta, pero no del modo que yo te pensé. 

Simplemente necesitaba un acicate para despertar y despegar así que más bien has sido como la última vuelta de tuerca que el destino podría haberme dado usándote como arma contra mí

¿Eras tú eso que se llama Karma?

¿Eras mi Karma?

Yo prefiero pensar que eres el amante errante que me busca por toda la eternidad y que nos encontramos en esta vida como en todas las anteriores y las que nos queden por vivir, hasta que un día al encontrarnos lo hagamos libres de cargas kármicas para que yo sea tuya y tú mío como en cada encuentro nos prometemos. 

Mientras tanto dile al universo que he captado el mensaje y cuéntale a las olas del mar que no me cogerá el destino en otro giro en los que tanto le gusta estrangularme, porque ahora soy yo la que maneja los rizos de aquella niña que ha perdido la inocencia y la usa a su favor

Que sea el universo el que te cuente te sigo contando mi día antes de quedarme dormida y que lo primero que pido al despertar es tener una oportunidad de volver a encontrarnos en esta vida y poner a cero el contador de los días que podemos vivir juntos y sin interferencias de las personas que hace años nos pusieron trabas para que estuviéramos juntos.

Que le pido sentarme un día frente a tus ojos verdes y tomar otro té americano de canela con canela y que me digas que nada te gustaría más que volver a olerme cuando huelo a manzanas y canela porque sigues teniendo todo grabado en tu mente y que lo extrañas.

ROYAL BLOOD – Come on over